La culpa es del tiempo
Por Katherine Aguirre Twitter: @kath_af Recuerdo que aquel día fuimos al café de la esquina y hacía ese molesto calor particular de principios...
El cantinero se llama Gerenciano
El cantinero se llama Gerenciano Por Bibiana Faulkner Tengo una cantina, por eso se llama así la...
Edith: la puta del pueblo
Por Mayra Carrera Twitter: @advanita Edith era la puta del pueblo, la que todos los hombres querían y las mujeres odiaban. Edith...
Me llamo Eugenia
Me llamo Eugenia Por Bibiana Faulkner Conocí a Lisa en la fiesta de graduación de Alfonso, mi hermano. De eso...
Año nuevo, soledad nueva
Año nuevo, soledad nueva Por Bibiana Faulkner Tener una lista con 12 propósitos para todo el año es pretencioso e...
Acapulco, perdido y recobrado
Por: Abraham Jácome Twitter: @chicosintuiter Los lugares se resisten al cambio. Quizá porque la materialidad del espacio se contrapone por naturaleza a la...
Todo es cuestión matemática
Por Nancy PadillaTwitter: @nancypadillap Es como si solo llegaran sobras de amor, con eso no quiero decir sobras de vida, quiero decir sobras...
Un perrito de nariz rosa
Por Carlos LM Twitter: @Bigmaud Este hombre despertó un día con la intención de no volver a tomar un baño. Al menos...
El segundo luto
Por Ángel ValenzuelaTwitter: @MetaFicticio La primera vez que vi a un muerto tenía unos tres años. O cuatro. De cualquier forma, la experiencia...
Cataclismo personal
Por Alejandra CoralTwitter: @ayflaca No te acuerdes de mí. Te lo ruego, te lo exijo, te lo ordeno. No me recuerdes. No...




























