El caminante inmóvil
Por Alejandro Burgos Twitter: @budasufi El hombre caminaba con la lentitud de un atardecer. Un cigarrillo a medio encender se dejaba consumir al...
Un amor ridículo
Por Bibiana Faulkner A continuación transcribiré una carta; será expuesta tal cual la encontré en el buzón oxidado de la casa que recién...
Piernas parlantes
Por Tlaloc-Man Twitter: @merodeadormty 1. Sí, por supuesto, estás hablando de las piernas de ________. Sí, te digo, te confirmo, soy; somos esas piernas...
Navergar en la red nunca fue tan pecaminoso
Por Bibiana Faulkner Lujuria, según la RAE en línea, es definida como el “vicio consistente en el uso ilícito o en el apetito...
Anónimo
Por Mayra Carrera Twitter: @Advanita Era viernes, lo recuerdo bien. Estabas ahí, sí, ahí, entre las sombras. No dijiste tu nombre,...
Los Cuartos de Westminster
Por: Ángel ValenzuelaTwitter: @MetaFicticio Facundo dedicaría el domingo a leer La Señora Dalloway. Después de tomar un desayuno ligero —cereal, fresas, jugo de...
Sad Bug
Por: Abraham JácomeTwitter: @chicosintuiter “Everybody goes, leaving those who fall behind”. “Holocaust”, Big Star En aquella época padecíamos la propagación de...
Crecer nunca fue tan malo
Crecer nunca fue tan malo Por Bibiana Faulkner Creo que lo que más amé de haber crecido fue que...
Basta con los dedos
Por Carlos LM Twitter: @Bigmaud Caminaba con mi madre por las calles del centro cuando este hombre barbudo y con gabardina se...
Demián Altazor (Parte I)
Cuento por Bibiana Faulkner y Viviana Quintana El día que nací no lo recuerdo, sin embargo, el día...




























