Guardería ABC. Dictamen de la Ley 5 de junio: ¿y el desarrollo psicomotor integral?
Gustavo Leal Fernández

La primera infancia está expuesta. Los esquemas ordinarios del IMSS e ISSSTE están deliberadamente subfinanciados, mientras los subrogados son letales. Como mostró la tragedia de la Guardería ABC: son negocios peligrosos. Las 10 mil estancias changarro de Calderón, empleadas electoreramente por Vázquez Mota e implementadas por la asambleísta y expanista Lía Limón, son mucho más pelibrosas. La primera infancia: 13.5 millones de niños -0 a 6 años-, merece otro futuro.

Sólo en julio de 2010, Protección Civil clausuró 3 de esos changarros de SEDESOL en Acapulco por no cumplir con las “condiciones” para operar y encontrase en zonas de alto riesgo. En Ciudad Juárez 13 albergues suspendieron sus servicios por extorsión, 4 de ellos de SEDESOL. En 2009 ya se habían cerrado otras 9 y lo mismo puede decirse de varias Casas de Cuidado Diario (centros comunitarios para la atención infantil de mujeres trabajadoras sin acceso a la seguridad social).

En el DF se diagnosticó que 35 por ciento (509) del total de los establecimientos (1,437) se encontraban en condiciones de alto riesgo, mientras del 45 por ciento (655) se ignoraban sus condiciones de operación. Estas últimas eran, justamente, los changarros de SEDESOL.

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Empleo y Seguridad Social 2010 (INEGI), las madres están al cuidado del 78.4 por ciento de ellos, mientras que las guarderías públicas atienden 2.6 por ciento y las privadas apenas al 1 por ciento. Otra persona estaba en responsabilidad del 18 por ciento restante. Aunque a ciencia cierta ignoramos cuántos de ellos permanecen solos.

Según la misma Encuesta, pero para el año 2009, cerca de 1.4 millones de niños, cuyas madres trabajan, son cuidados por sus abuelas. Ello resulta de la falta de seguridad social para acceder a las guarderías, desconfianza en los servicios, así como la lejanía o falta de espacio en los establecimientos. Hasta 91 por ciento de las abuelas no recibe ningún pago y, las que cuentan con él perciben, menos de 600 pesos mensuales. El 60 por ciento de los niños atendidos por ellos es menor de 3 años.  

Para Calderón y Vázquez Mota el asunto es sencillo. Como candidato ofreció, primero, “guarderías universales” (Tampico, 4.2.06) y, luego “guarderías operadas por abuelitas” (Atizapán, 15.2.06). Más adelante dio rienda suelta a su proyecto electorero de Estancias changarro SEDESOL, que no guarderías, toda vez que no se ajustan a la NOM 167 (1997). La propia UNICEF, vía su representante en México Susana Sottoli, debió reconocer que “el modelo tiene características muy diferentes a un sistema de cuidado infantil más formalizado”.

Ahora Calderón las usa electoralmente. Como cuando concentró, acompañado de Margarita Zavala, mil 800 niños de sus estancias SEDESOL en la “Posada Presidencial” celebrada en Los Pinos el 23 de diciembre de 2010.

Por las mismas fechas DICONSA decidió “ampliar” su cobertura a mil 215 estancias changarro de SEDESOL: surtirlas no sólo con leche, también pasta para sopa, galletas, chocolate, atún y gelatina, entre otros, mediante un crédito de pago por 15 días.

Además de que los 700 pesos mensuales por hijo, que constituye el subsidio de SEDESOL, está estancado desde 2007, lo que impacta sobre el servicio otorgado: al menos dos comidas calientes y una colación. El resultado fue incrementar el cobro a los padres: 800 pesos mensuales por niño, independientemente de la “aportación” de los materiales que se requieran.

La capacitación es otro gran pendiente. Las encargadas de estas estancias consideran inadecuada la que reciben de SEDESOL: los instructores carecen de experiencia en el trabajo con niños, manejo de grupos y primeros auxilios.

Para agosto de 2010 las fracciones senatoriales del PRI, PAN habían presentado sendas Iniciativas para crear una Ley General de Estancias Infantiles, mientras el gobierno federal había circulado un anteproyecto. Ninguna de ellas consolidaba la protección de la infancia como una obligación del Estado, delegándola en particulares, además de no reconocer los derechos de los niños. Como en los últimos “modelos” de atención del IMSS-Karam -asistido por Federico Reyes Heroles (Transparencia Mexicana)- su objetivo eran las condiciones físicas de los establecimientos. Finalmente, la Iniciativa del PRD arribó el 30 de noviembre.

Afortunadamente el Movimiento Ciudadano 5 de Junio consolidó, junto con senadores, la Iniciativa de la Ley General de Prestación de Servicios para la Atención, Cuidado y Desarrollo Integral Infantil, dictaminada por esa soberanía en abril de 2011 y aprobada por el pleno de Diputados el 15 de septiembre.

Si bien el Dictamen condensa más que claros avances en materia de protección civil y derechos de los niños, persiste en él la indefinición respecto a las vías y medios para conciliar la naturaleza de los modelos subrogados -que buscan rentabilidad abatiendo costos- con la garantía de calidad del servicio que, en este caso, se materializa en el adecuado desarrollo psicomotor de los infantes.

Por abatir costos, esos modelos subrogados -particularmente el modelo-contrato IMSS diseñado por Santiago Levy, que derivó en la tragedia de Hermosillo por la estructura de mínimos con que se operaba el servicio- comprometen de entrada la adquisición de funciones motoras, sensitivas, sensoriales, intelectuales y afectivas que integran ese desarrollo psicomotor en el período 0-5 años.

¿Cómo fortalecerlo en el debate sobre el Reglamento de la Ley 5 de junio para que los niños sean realmente personas?

Redacción: El presente artículo del doctor Gustavo Leal Fernández, profesor e investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana – Xochimilco, se publicó por primera vez en el periódico La Jornada el sábado 26 de mayo de 2012

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