Miguel Ángel Yunes Linares y sus “cadáveres en el clóset”
Presuntamente ligado a pornografía infantil, narco, extorsión, homicidio…

Valentín Cardona
5 de octubre de 2007

En la revista Bajo Palabra , en su columna Tinta Negra , Héctor A. González habló de los presumibles nexos de Miguel Ángel Yunes Linares, entonces subsecretario de Seguridad Pública de la federación y hoy director del ISSSTE, con el narcotráfico.

Junto con el reportero Javier Ramírez, Héctor A. González recopiló diversa información que ya había sido difundida y alguna de reciente conocimiento para la opinión pública. Según la publicación, tan pronto nombró el nefasto Fox a Yunes en la subsecretaría de referencia, que le sacaron “sus trapitos al sol”, vinculándolo con presuntos nexos con “cárteles del narcotráfico, de ser pederasta y, por si fuera poco, de tener pendientes, en su contra, diversas averiguaciones previas”.

De acuerdo con su ficha, Yunes dejó las filas del PRI en 2004. El 16 de julio el entonces senador panista Carlos Medina Plascencia resumió en una frase los motivos de la salida de Yunes Linares, “ya no encontró espacios ni poder en su partido”, según lo documentó Manolo Victorio Valle, en el Diario AZ de Veracruz al día siguiente.

Yunes Linares era diputado federal por el PRI cuando el antagonismo priista en la Cámara de Diputados dio como “logro” sacar a Lady McBeth -Elba Esther Gordillo- de las filas de la Cámara ; fue en esos momentos cuando Yunes amarró lazos fraternales con la presunta asesina intelectual del profesor Misael Nuñez. El día de su desgracia, Lady McBeth invitó a Yunes a subirse a su avión, cuando este bajó, “ya era elbista”, asienta Victorio Valle en Espacio Abierto .

“Acabado”, Yunes pasó a formar parte de las más negras filas del PAN en donde se sumó a la candidatura del panista Gerardo Buganza Salmerón en contra de Fidel Herrera en Veracruz, y en donde se ganó el apelativo Kid Yunes “por su proclividad a la camorra y a los pleitos físicos y verbales”.

Polizonte y sucio como es descrito, Yunes “acostumbra utilizar un ejército de orejas y de ojos humanos y electrónicos, como lo hizo cuando fue secretario general de Gobierno en Veracruz, en donde encarceló, reprimió, chantajeó, intimidó y agravió a sus propios compañeros del PRI, a miembros del PRD y a representantes de medios de comunicación”, según se acusa en Bajo Palabra. En resumen, se asienta, “sus detractores aseguran que le fascinan el juego sucio y la extorsión”.

No es todo, luego de conocerse el modus operandi de la intrincada red de pornografía infantil operada por Succar Kuri, sobre Yunes cayeron por racimo de nuevo las sospechas de estar relacionado en ese repugnante negocio. Dice Tinta Negra: “A Yunes Linares, El Mayuli, se le involucra, asimismo, con una red de pornografía infantil, al frente de la cual se encontraba el empresario de origen libanés naturalizado mexicano, Jean Touma Hanna Succar Kuri, Johnny, quien controló las Villas Solymar, en Cancún, Quintana Roo hasta el 2003. En ese lugar se perpetraban abusos sexuales contra niñas y niños, los cuales eran videograbados y fotografiados mientras eran ultrajados y obligados a sostener relaciones sexuales entre ellos mismos y con adultos” .

El caso completo se conoció a través del libro Los Demonios del Edén , escrito por la periodista Lidia Cacho, a quien le costó el ultraje y la cárcel “meterse” con Yunes Linares, con Emilio Gamboa, con Succar Kuri, con el textilero Kamel Nacif y con el gobernador de Puebla, Mario Marín, mejor conocido como el “gober precioso”.

Yunes, el arácnido

Yunes Linares siempre ha soñado con tener el control absoluto de su estado natal, Veracruz. Por ejemplo, Yunes orquestó una sucia y poderosa campaña contra el entonces gobernador Miguel Alemán Velasco para tratar de arrebatar a muerte el “triunfo” en las elecciones que logró Fidel Herrera Beltran para sucederlo. En un programa de radio, la reportera Catalina Noriega resumió así la noticia a Nino Canún:

“Detrás de la confabulación para arrebatarle la gubernatura del estado de Veracruz a Fidel Herrera se encuentran: el pripanista Tomás Ruiz; el ex priísta Miguel Ángel Yunes y el candidato perdedor panista, Gerardo Buganza, quienes hace unas semanas fueron vistos compartiendo el PAN y la sal tranquilamente con magistrados del tribunal electoral para convencerlos de la anulación de los comicios del pasado 5 de septiembre” -de 2004-.

“Todos sabemos, mi querido Nino -continuó Catalina- , que el eje de esta maniobra antidemocrática en contra de Fidel es el propio Miguel Ángel Yunes. Su oscura carrera política y su formación en el PRI lo dotaron de la experiencia necesaria para llevar a cabo esas artimañas políticas”.

“Yunes ya desgobernó al estado de Veracruz de 1992 a 1998 durante el sexenio de Patricio Chirinos, quien desorientado por los vapores etílicos permitía que Yunes tomara las decisiones de esa administración…, él fue el verdadero gobernador que hizo y deshizo a su antojo en el estado de Veracruz. Ahora, con su personalidad maquiavélica y denigrante, aprovecha cualquier oportunidad para denostar a Miguel Alemán Velasco, quien no ha querido complicar la situación política de aquel estado pero que ya interpuso tres denuncias penales en contra de Yunes por los delitos de difamación y calumnias…, Miguel Ángel Yunes es un arácnido de undécima con una enorme maña para grillar y realizar corruptelas”.

Yunes, el esbirro

El 15 de marzo del año en curso se presentó en la Cámara de Diputados una iniciativa de reforma a la Ley del ISSSTE con la intensión de crear la Afore Pensiónissste para “garantizar las pensiones y servicios sociales y médicos para más de diez millones de personas, fortalecer al instituto y aumentar la edad de retiro de los trabajadores”.

El “albazo” impulsado por Yunes era en realidad una nueva Ley del ISSSTE que abrogaba la ley anterior; se dijo entonces que fue “elaborada con los acuerdos entre la FSTSE , el SNTE y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Ante las tardías protestas perredistas, el priísta Samuel Aguilar Solís presentó la reforma en tribuna y aseguró que el ISSSTE “no se privatizará”, al contrario, refirió, “se refrenda el compromiso solidario del Estado con la seguridad social de sus trabajadores”.

De acuerdo con los puntos de la reforma, “los recursos para el retiro de los trabajadores serán administrados por un organismo público denominado Pensionissste y no por una administradora privada”. Aunque en realidad, la nueva ley aforiza a más de dos millones de trabajadores.

Las “bondades” de la reforma se difundieron en los medios masivos mediante agresivas campañas propagandísticas. “Los pensionados y jubilados no pagarán cuota alguna por los servicios que reciben y el gobierno federal, por disposición de ley, asumirá el costo íntegro de la nómina de pensiones en curso de pago”, se decía.

Y se agregaba: “será optativo para la generación actual de trabajadores recibir un bono de reconocimiento de antigüedad para migrar a cuentas individuales sin que de manera alguna pueda hacerse obligatorio”. La regresiva “reforma” fue avalada por el PRI, PAN, PVEM y Nueva Alianza; quienes votaron como aplanadora sin mediar discusión alguna.

No faltó la “zanahoria” del gobierno federal ilegítimo encabezado por el “pelele”: “el gobierno federal aportará ocho mil millones de pesos en los siguientes tres años para invertirlos en la infraestructura médica y hospitalaria, en el abasto de medicamentos, la adquisición de equipo y la contratación de personal médico”.

Finalmente la iniciativa de reforma con 254 artículos que creó la nueva Ley del ISSSTE fue firmada por los diputados Joel Ayala Almeida, Juan Manuel Parás González y Samuel Aguilar Solís, del PRI; Benjamín González Roaro, Efraín Arizmendi Uribe y Juan Manuel Sandoval Murguía, del PAN; Ariel Castillo Nájera y Humberto Dávila Esquivel, de Nueva Alianza, y Carlos Alberto Puente Salas del Partido Verde Ecologista de México (PVEM). De ahí pasó al Senado y al igual que en la Cámara su aprobación se dio “fast track”.

Motivo de la nueva ley defendida por todo el poder mediático del Estado, surgieron las denuncias y movilizaciones de los trabajadores a lo largo y ancho del país, quienes comenzaron a interponer, por cientos de miles, amparos ante la justicia federal.

Dos meses después la desesperación de Yunes Linares ante la creciente inconformidad estalló a su viejo estilo sucio y policiaco. El 9 de mayo amenazó a los trabajadores inconformes en que no recibirían la atención del ISSSTE y perderían sus derechos en el caso de presentar amparo.

Como respuesta, los miles de trabajadores avasallados y amenazados no dudaron en calificar a Yunes como “esbirro” de Elba Esther Gordillo y del gobierno ilegítimo de Calderón, y casi inmediatamente desbarataron las amenazas del Mayuli .

Menos mal que Yunes no reaccionó como en 1994 en la Huasteca Veracruzana , en donde repartió violencia y muerte utilizando los servicios de Antorcha Campesina, según consta en los anales de la historia de Veracruz.

Yunes, el impune

Tres semanas antes de que Vicente Fox nombrara a Miguel Ángel Yunes Linares subsecretario de Seguridad Pública -en enero de 2005-, el semanario Proceso reveló investigaciones sobre Yunes Linares con evidencias de haberse coludido con el narcotráfico en Veracruz.

Las fuentes parecían confiables para todos menos para el turbio Fox, más preocupado entonces en defender a sus hijastros -los Bribiesca- y a su mujer Marta: la agencia antidrogas estadunidense (DEA) -por sus siglas en inglés-, y la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), dependiente de la Procuraduría General de la República (PGR), ni más ni menos.

Narcotraficantes capturados testimoniaron que Yunes recibió al menos 15 millones de dólares de manos del capo Albino Quintero cuando fue secretario general de Gobierno de Veracruz, en la administración de Patricio Chirinos.

Nada valió para Fox, hasta el entonces procurador general, Rafael Macedo de la Concha , tuvo que guardar silencio ante los documentos y testimonios de sus altos mandos de que tanto Yunes como Chirinos “fomentaron las actividades del narcotráfico en Veracruz”.

Incluso, Joaquín Legarreta, responsable de la DEA adscrito a la embajada de EU en México, mostró preocupación e inquietud por la “pasividad” de la PGR sobre Yunes y Chirinos, “dos funcionarios públicos mexicanos que tienen plenamente demostrada su participación en el crimen organizado”.

Aunque se dice que las averiguaciones previas contra Yunes están “congeladas”, El Mayuli ha demostrado su poder. Dos años después de descubierta su presunta participación en el crimen organizado, varios de los principales protagonistas de esa historia fueron ejecutados. Igual, Succar Kuri está en la cárcel, mientras que Yunes fue nombrado por el gobierno ilegítimo de Calderón como director del ISSSTE a pesar de haber sido reconocido por niñas obligadas a prostituirse, como uno de los sujetos a los que debían complacer en las fiestas del hotel Solymar de Cancún.

Para el columnista Jorge Zepeda Patterson, Yunes Linares es el hombre “de los expedientes invisibles”, pues ninguna de las averiguaciones previas en su contra -por protección al narcotráfico y corrupción de menores- fueron consignadas por falta de seguimiento, pero tampoco fueron desahogadas o rechazadas. Simplemente, dice, “han sido congeladas”.

De acuerdo con Jorge Zepeda, de la actuación de Fox se podría concluir que “a) El Presidente cree que Yunes es inocente, y no le importa lo que la DEA , la AFI o los ministerios públicos puedan estar investigando y mucho menos los testimonios de las víctimas; o b) aunque Fox sepa que Yunes tiene cadáveres en el clóset, los beneficios políticos de atraer al grupo de Elba Esther Gordillo (Yunes es su brazo derecho), son mayores que los escrúpulos presidenciales”.

Advierte que “en ambos casos la conclusión sería alarmante”, justifica: “en el primero, significaría que el Presidente se salta olímpicamente los procedimientos judiciales para dictaminar la inocencia de alguien; en el segundo, que le tiene sin cuidado llevar a un delincuente para hacerse cargo de los asuntos de seguridad en el país. En el peor de los casos, Fox estaría dando entrada al crimen organizado a las posiciones que desde hace tiempo han querido controlar”.

Y concluye: “no tengo elementos para saber si Yunes es responsable de los delitos que se le atribuyen; lo que sí se es que el riesgo es demasiado alto como para ignorar expedientes y congelar averiguaciones. La historia podrá dispensar a Fox por su ingenuidad política y falta de oficio, lo que no se le podrá perdonar es un acto de traición a la ciudadanía por mero apetito político”.

Estrenando la “presidencia”, el Calderón que no se ha podido “legitimizar” nombró a Miguel Ángel Yunes Linares director del ISSSTE. ¿Se salta olímpicamente los procedimientos judiciales para dictaminar la inocencia de alguien?, ¿traición a la ciudadanía por mero apetito político?

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