Coahuila: 20 mil niños envenenados con plomo, fantasmas de Rubén Moreira

Las madres de los infantes llevan esperando 16 meses a la secretaria de Salud, Bertha Castellanos Muñoz, denuncia Manuel Velasco

Secretaria con Enrique Martínez y Martínez, Castellanos Muñoz boicoteó avances en aquella época

Juan Monrreal López

Abril 15 de 2013

http://www.democratanortedemexico.com

http://www.democratanortedemexico.blogspot.com

 

Torreón, Coahuila.- Mientras Alberto Bailleres González, dueño del grupo Peñoles, presidente del Concejo del Grupo GNP y del Palacio de Hierro trepa posiciones dentro del reducido grupo de multimillonarios mexicanos y del mundo,-segundo hombre más rico de México y 32 del orbe con 18.2 mil millones de dólares, según ha publicado la Revista Forbes-, 20 mil niños que han sido envenenados por el plomo que emite la planta Metalúrgica Peñoles, siguen esperando recibir un tratamiento integral 15 años después de que el pediatra Manuel Velasco Gutiérrez hiciera del conocimiento público la existencia de infantes enherbolados por la refinadora de oro, plata, zinc, plomo, bismuto y ácidos, empresa que aporta una mayoría a la fortuna de Bailleres González.

Olvidadas por los medios laguneros, por los políticos de todos los partidos y tendencias políticas, boicoteadas por las autoridades de Salud de Coahuila desde la época en que Rogelio Montemayor Seguy fue gobernador y luego por los sucesores en este encargo, Enrique Martínez y Martínez,-actual secretario de SAGARPA-, el “estudiante” becado, Humberto Moreira Valdés y el “nuevo” ejecutivo estatal, Rubén Moreira Valdez (con z); las madres de estos 20 mil niños, siguen esperando que Rubén Moreira convoque al encuentro multidisciplinario donde participan la secretaría de Salud, el municipio de Torreón y el pediatra Manuel Velasco Gutiérrez, como representante social de las madres de los afectados, para que se presenten los resultados de la vigilancia epidemiológica a la que se encuentran comprometidas las autoridades.

Con un expediente del llamado Caso Peñoles en la Procuraduría General de la República (PGR), las reuniones pluridisciplinarias deben llevarse a cabo en los 3 primeros meses de cada año, sin embargo, después de 16 meses en el poder, Moreira Valdez no ha instruido a su secretaria en el ramo, Bertha Castellanos Muñoz, para que convoque a las madres de familia de los afectados.

Entrevistado en su consultorio “dispuesto para los niños”, Manuel Velasco, pone al día los hechos de una de las infamias más atroces en la historia de Torreón y del país:

 

Manuel, son quince años desde que tú pusiste en alerta a la comunidad lagunera de que existían niños con plomo en la sangre y que habría que localizar la fuente de ese metal, ¿qué se ha avanzado con la lucha de las madres iniciada en el año 1998?

 

La situación que se vive es que existen más de 20 mil niños que tienen plomo en los huesos. En muchos de ellos, el plomo en la sangre se encuentra en valores aceptables de acuerdo a la Norma Oficial Mexicana (NOM). Este reglamento registra estos niveles de plomo como normales, pero la gran verdad de hoy es la gran mentira de mañana, y esto aplica a nuestra NOM que ya caducó y ya no tiene concordancia con la ciencia. En esta NOM,-de la que fui coautor-, tomamos en cuenta,-en ese tiempo-, que los valores eran de 10 microgramos por decilitro de sangre, el valor-criterio para decir si un niño estaba envenenado. Posteriores investigaciones en los Estados Unidos, han comprobado que con niveles tan bajos como 4 microgramos de plomo por decilitro de sangre hay daño a la salud, por tal motivo, el siguiente paso es reunir a la Secretaría de Salud, a las gentes que les compete normar sobre valores de plomo en sangre y bajar el nivel-criterio, porque las normas están hechas para saber hasta que niveles se pueden aceptar. No existe realmente un nivel seguro para el plomo porque es un veneno. Los seres humanos no tenemos porqué tener plomo, los niños tampoco, las mujeres embarazadas menos y aún más, los fetos y los embriones no deben de ser expuestos al plomo, por los daños neurológicos, hemáticos, los daños al IQ, disminución de los niveles en la inteligencia de los niños. Esto es un problema de salud toxicológica. Conforme se avanza en las investigaciones, se va demostrando que el nivel que era seguro de 10 microgramos por decilitro de sangre, ahora no lo es, antes no se tenían bases para decirlo contundentemente como es la ciencia.

 

En el año 2001 vino a Torreón personal del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Atlanta y dijo claramente que los niños estaban envenenados por plomo; después se abrió la Unidad de Salud Ambiental (USA) como centro de atención. Del 2001 a la fecha ¿cuáles son los avances? En aquella época se hacía un balance de 32 mil niños envenenados con plomo en la sangre y acabas de decir que hay 20 mil ¿hay progreso?, ¿qué protocolos se han seguido?, ¿cuál es la participación de la comunidad en este problema de salud pública?

 

Sí, ese dato es de la CDC y es del año 2001. En aquel tiempo este estudio confirmó la asociación de los valores elevados de plomo en la sangre con la cercanía de la metalúrgica. Fue esa instancia internacional que confirmó lo que ya otros investigadores mexicanos habían dicho; que la fuente de contaminaciones por plomo en sangre era la empresa Metalúrgica Peñoles. A la sazón, recomendaron a la compañía Peñoles que continuara con los trabajos para disminuir el plomo en su entorno, en sus emisiones, que siguiera con el monitoreo del plomo en el suelo por lo menos en un círculo de 4 kilómetros y medio a su alrededor, esa es la magnitud. Entre más cerca vive un niño de la barda de Peñoles, el riesgo de envenenarse se incrementa.

¿Cuáles son los avances?, que las mamás de las personas envenenadas,-porque esto se debe a las madres de familia-, lograron con su lucha que se les reubicara del área clasificada como de alto riesgo de envenenamiento por el plomo; ésta es una medida, la número uno. Retirar a los niños de las fuentes de contaminación y apartar a las familias que vivían cerca del bosquecito aledaño a Peñoles. La zona de riesgo es un cinturón de 4 kilómetros y medio alrededor de Peñoles; retirar a las familias de las 20 hectáreas donde vivían, sólo representa la hebilla en un cinto. El avance fue que la hebilla es donde ya no vive la gente, sin embargo queda todo el cinturón. Aquí es muy importante la comunicación del riesgo en el que se vive, no tanto la vigilancia epidemiológica que se esté haciendo. Se está vigilando que no se envenenen los niños, pero lo ilógico es permitir que los niños y las embarazadas vivan en una zona de riesgo de envenenamiento. Falta la comunicación del riesgo de parte de las autoridades, que hablen con la verdad, y les digan a las familias que tienen niños, que no deben vivir en esa zona porque es un riesgo a la salud.

 

Sin embargo, en el año 2001, ya existían la colonia Zacatecas, Primero de Mayo, Nuevo México, las Rinconadas, y no son 4 kilómetros y medio con respecto a la barda de la refinadora de plomo, ¿por qué a las personas que aquí viven, nunca se les ofertó su traslado a otra parte de la ciudad?

 

Esta es una pregunta que deben de contestar las autoridades de salud ¿Por qué no los mueven?

 

¿Cómo ves esta situación?

 

Yo pienso que si sacaron a las familias que vivían en el actual bosque de 20 hectáreas que era parte de la colonia Luís Echeverría, fue producto de la lucha de un grupo de madres con niños envenenados por Peñoles; a ellos los sacaron porque vivían en una zona de riesgo. Se demostró que era un lugar inhabitable. Las madres de familia trabajaron con el Congreso de Coahuila y presionaron a las autoridades sanitarias. Sí no se hubiera producido este movimiento social, todavía estaríamos viendo niños viviendo en esa zona contaminada, hay avance. Además, el bosque que se obligó sembrar a la empresa, es la hebilla de un cinto de amortiguamiento industrial, que legalmente debería de existir.

Peñoles está obligado a tener una zona de amortiguamiento industrial, donde no deben de vivir niños. Si un grupo de familias salieron de la zona de peligro fue por la lucha por la defensa de sus hijos, porque presionaron a las autoridades. Las familias que no lucharon se quedaron fuera del programa de reubicación. Es injusto. Estamos hablando de…bueno yo nada más soy pediatra, pero entiendo que todos entendemos lo que es justo e injusto.

 

De estas 20 mil personas que actualmente se encuentran envenenados por plomo en la sangre, ¿tú tienes las listas de gente?, ¿quién las maneja?, ¿qué tratamientos se les está dando?

 

Sí, la base de datos está en la Secretaría de Salud; es la secretaria de Salud, la que tiene esta plataforma de fichas del total de los niños envenenados.

 

¿Tú la conoces?

 

Sí, la he visto

 

¿Qué tratamiento están dando a los niños?

 

Bueno, inicialmente a aquellos niños que tenia valores de más de 45 microgramos por decilitro de sangre se les trató con un medicamento quelante que se llama succimer, que sirve para eliminar el plomo en la sangre, en los tejidos, así como en los huesos. Con relación entre el total de niños y los que recibieron quelación, fue un grupo muy pequeño de infantes que se quelaron. Eran más niños que tenia valores para ser quelados y que jamás recibieron la oportunidad de desintoxicarse a pesar de que fueron autorizados por la Secretaría de Salud. Este es otro acto injusto, y esa actitud la debe responder la secretaria de Salud.

 

Entonces, a los otros niños ¿cómo se les están tratando?

Estos niños reciben lo que se denomina la vigilancia epidemiológica, siguen siendo monitoreados por la Secretaría de Salud, por los médicos que se encargan de este programa y el monitoreo, es sobre todo el nivel de valores de plomo en la sangre. Con este monitoreo, da la idea de que niveles de plomo en la sangre disminuyen, de que los pacientes mejoran, lo que es parcialmente cierto. Digo parcialmente, porque el niño puede tener un valor de plomo en sangre de 9, de 8 microgramos por decilitro de sangre, entre comillas, es aceptable legalmente pero no biológicamente.

Sabemos que debajo de 10 mg/dl de sangre que es nuestra NOM ya es caduca, no tiene concordancia con la ciencia. Hay otro aspecto que es el del plomo en los huesos. Sabemos que esos niños que tenían 8 o 9 meses de vida cuando se les diagnosticó, eran bebés, bebés que todavía gateaban en el suelo de 8 o 10 meses de edad, y se envenenaron, por que los bebés reproducían la vía de intoxicación como tocar el suelo con sus manitas y literalmente se llevaban el plomo a la boca y se lo comían, era el proceso piso, mano, boca; y de ahí toda la contaminación a su cuerpecito.

Estos niños, que llegaron a tener valores altos grado 3 de plomo, debieron ser quelados, muchos de ellos no recibieron el beneficio de la quelación y por consiguiente, tienen niveles de plomo aparentemente aceptable de acuerdo a la norma, pero la verdad es que cuando tengan 20 años de edad todavía estarán envenenados, porque todavía existirá una carga corporal de plomo en sus huesos.

 

¿Qué manifestaciones de salud tiene una persona de 20 años de edad envenenada con plomo en los huesos?

 

Ahí, hay que ver las secuelas. Esa es una pregunta muy importante. Aquí se debe continuar la vigilancia epidemiológica, el seguimiento de los casos, cada niño en particular o aquellos que dejaron de ser niños y ya son adultos porque a lo largo de su historia clínica se espera que el plomo dañe al riñón. Por ello, las peticiones de las madres de familia de que se realice una vigilancia mas estrecha a nivel de una detección precoz de daño renal. Hay que recordar que el plomo es un tóxico que también lesiona al riñón. Por eso, las madres pidieron a la Secretaría de Salud a nivel federal, el diagnóstico oportuno de daño nefrítico. Ante esto, la Secretaría de Salud propuso increíblemente dar de alta a los niños; obvio, las madres se opusieron y de mi parte, también me opongo, medicamente hablando.

Nos oponemos a que desaparezcan de las bases de datos los niños envenenados por plomo, por que no ha pasado el tiempo en que sabes que el plomo se encuentra totalmente eliminado. Mientras esos niños tenga plomo en sus huesos, los niños están enfermos, contaminados,-y primero Dios y-, espero que no lleguen a tener secuelas renales como la insuficiencia renal, en las mamas, etc. Las autoridades lo saben. Entonces, los padres siguen esperando una opinión de la actual secretaria de Salud, Bertha Castellanos Muñoz, porque no ha tenido un acercamiento con los familiares de las personas envenenadas; a mí me preocupa como miembro del Consejo Multidisciplinario, organismo que no se ha reunido en ninguna ocasión desde que existen nuevas autoridades en Coahuila.

 

¿Cuál es la postura de la secretaria de Salud de Coahuila, Bertha Castellanos Muñoz?

 

Antes que nada, la actual titular de la Secretaría de Salud debe de tener un acercamiento con los afectados y responder a sus peticiones verdaderamente. Luego, primeramente se pide a la secretaria que garantice que no van a salir de la base de datos los niños envenenados. Dos, que para que se pueda dar de alta un niño sanitariamente,-le llamamos el acta sanitaria-, se le debe de practicar un examen, que se llama la cuantificación de plomo en hueso. Esto se hace por medio de una tecnología que ya existe en México desde el año pasado. Son exámenes que ha hecho la Secretaría de Salud. Es por medio de rayos x fluorescentes. Esta tecnología no produce daño. Este examen de rayos x fluorescentes, somete a los bebés o a los adultos a una cantidad de radiación menor a la que resultaría de una radiografía, digamos del pecho o radiografía del tórax tradicional que en cualquier momento se le puede pedir a un ser humano.

Aquí cabe mencionar el incumplimiento de la Secretaría de Salud a nivel federal, porque en el tiempo que estaba el secretario de Salud de Felipe Calderón, José Ángel Córdova Villalobos,se comprometió junto con el gobernador interino, Jorge Torres López, a respaldar la acción del gobierno federal, que consistía en traer el equipo aquí a la ciudad de Torreón para realizar las cuantificaciones. Córdova Villalobos dijo con toda su demagogia que se iba a traer el equipo aquí; todavía lo estamos esperando, es una de las grandes mentiras.

 

En los momento del mayor auge de la protestas se creó un organismo donde estaba representadala sociedad, ¿hay algún consejo o cómo funciona esto?

 

Si, existe un grupo multidisciplinario que está integrado por representantes de las instituciones de salud de todos los niveles; municipal, estatal, federal, donde estoy incluido como representante de la comunidad.

 

¿Nada más tú?

 

Sí, nada más yo.

 

¿No hay padres de familia?

 

Se supone que siendo yo el representante social, estoy representando a las madres de familia. En la reunión, donde se prometió el equipo para la cuantificación de plomo, solicité la presencia de las madres de familia y las autoridades se opusieron. Incluso las madres de familia metieron un escrito para estar presentes, pero no procedió. Entonces como único representante de la comunidad estaba el Dr. Velasco, lo cual no es correcto, porque aquí se necesita que las mamás estén. Para fines prácticos, nada más soy su representante; yo no estoy sufriendo el tener un hijo con plomo, el tener un hijo con daño neurológico, el tener un hijo con daño renal.

 

¿Habría qué incorporar algunas madres al organismo multidisciplinario?

 

Sí, pero las autoridades siempre se han mantenido renuentes y no permiten la entrada de las madres. Las mamás han demostrado una calidad a toda prueba, de tal manera que ellas ceden para no entrar y toleran que el doctor Velasco sea su representante, con el fin de no enturbiar. Las mamás son bien conscientes, bien intencionadas y aceptan que cuando menos esté el médico Velasco en ese comité. Y por eso exijo a las autoridades que den oportunidad a las madres en esa comisión, ¿qué escondemos?, se supone que todo lo que se trate ahí debe de ser transparente.

¿Quién ha representado al gobierno del estado?

 

Es el secretario de Salud en turno, es el representante de las autoridades y va con todo su equipo.

 

¿Y en el caso del gobierno federal?

 

El secretario de Salud ha estado presente en esa reunión y en la evaluación del seguimiento de los niños envenenados con plomo. Está presente el secretario de Salud federal, el secretario de Salud estatal y el responsable de salud municipal.

 

¿Quién es el responsable?

 

Todos los directores. No recuerdo todos los nombres. Pero me acuerdo de José Ángel Córdova Villalobos, Raymundo Verduzco Rosán, han sido los últimos.

 

¿Esa fue la última reunión?

 

Sí, no ha habido una reunión más, que debe ser los primeros tres meses de cada año. Espero que no haya hecho la junta y no me hayan invitado. Esta problemática de salud es vigente; no es una dificultad que ya pasó.

 

¿En el punto álgido del problema; la secretaria de Salud era Bertha Castellanos?

 

No, estaba el doctor Rogelio Montemayor y era su secretaria de salud, la psicóloga Lourdes Quintanilla Rodríguez.

 

No, hablo del 2001, cuando ya estaban abiertos los estudios de la CDC, los de la Universidad de Barcelona, y la secretaria era Bertha Castellanos

 

Exacto.

 

Hoy nuevamente Bertha Castellanos es la secretaria de Salud, ¿coincidencia?, ¿crees que sea positivo para este asunto?

 

Es positivo en la medida en que participe en la solución del problema, a mí me gustaría entrevistarme con ella, acompañando a las mamás de los niños envenenados con plomo y solicitarle que se cumpla con la promesa de traer la tecnología de rayos x fluorescente para la cuantificación de plomo en el hueso de los niños, es el paso pendiente. Dos, la vigilancia en relación al diagnóstico oportuno de daño renal por plomo. Tres, continuar con la vigilancia epidemiológica para la cuantificación de los niveles de plomo en el suelo, y el plomo en el aire.

 

En los últimos procesos electorales, nadie ha tocado el caso Peñoles, como sí esto ya se hubiera solucionado, como si esto no hubiera existido, estamos en pleno proceso electoral, ¿que les dirías a los candidatos?

 

Nada, no me gusta perder el tiempo.

 

¿Qué le dirías al gobernador, Rubén Moreira?

 

¿Al gobernador?, sería a través de su secretaria de Salud, en una reunión formal del Comité interinstitucional. Primero le pediría que se cumpla con la reunión que se encuentra calendarizada. Que cumplan con el informe anual de actividades de salud, para volver a analizar los datos y sacar conclusiones de salud y ambiente. No solicito nada más. Espero que se cumpla el calendario, estamos esperando la reunión.

 

¿Qué le comentarías al alcalde Eduardo Olmos?

 

Bueno, que en esta reunión tenga una participación como alcalde.

 

¿Qué le expondrías a la comunidad?

 

Yo creo que a la comunidad se le debe informar de manera técnica. Hay una técnica que se llama comunicación de riesgos. Como nosotros formamos parte de ese comité interino institucional, entonces de ese comité deben de emanar las recomendaciones. Ya se han dado las advertencias sobre cómo protegerse del plomo; la primera recomendación es no vivir ahí, no vivir en una zona de riesgo, y si no se reacomodan las familias con sus niños, hay que tomar acciones paliativas para evitar la contaminación, que son medidas higiénicas, como el lavado de manos; pero si la contaminación está presente a pesar de todos los remedios, existe el riesgo de que los niños que viven ahí sean nuevos casos.

 

Por último, ¿por qué crees que el caso Peñoles o el envenenamiento de los niños con plomo de la metalúrgica, haya venido a la baja en términos públicos en Torreón y en La Laguna?, ¿cuál es tu percepción de esto?

 

Que existe un concepto de que ya no permanece una zona de riesgo, una línea geográfica para el envenenamiento por plomo. Prevalece un concepto de falsa seguridad, al saber la gente que se han dispuesto medidas de remediación y el tema del envenenamiento,-lo que le llamamos la incidencia-, se desconoce actualmente. Existe una prevalencia alrededor de 20 mil niños, -prevalencia es la cantidad que prevalece-, pero lo que pone en actualidad el tema del envenenamiento por plomo son los nuevos casos, a esto se le llamaría la incidencia.

Estamos hablando de conceptos epidemiológicos. Estamos hablando de los nuevos casos y sí los hay, esa es la pregunta que nos debe de contestar la secretaria de Salud en la reunión multidisciplinaria de salud. Entonces, es lo que estamos esperando que nos digan, sí hubo y cuantos casos y que niveles de plomo. Particularmente, en los últimos 12 meses no he tenido un nuevo caso de niños con plomo, esto es positivo, a diferencia de 1998, cuando reporté 50 niños en un plazo de 4 meses. A veces, uno puede poéticamente tocar las campanas y no ser tan negativo, pero uno las tiene que tocar, porque es dar el valor al esfuerzo de las mamás que han estado trabajando en eso; una cosa es tener avances y otra es cerrar los ojos ante este problema de salud que continúa.

Concluye Manuel Velasco Gutiérrez, mientras parte de sus palabras siguen sonando por la gravedad de la denuncia:

“Los seres humanos no tenemos por qué tener plomo en la sangre y huesos, los niños tampoco, las mujeres embarazadas menos , y aún más, los fetos y los embriones no deben de ser expuestos al plomo, por los daños neurológicos, hemáticos, los daños al IQ y disminución de los niveles en la inteligencia de los niños”.

[email protected]

Twitter@jmonrreall>

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here