El  80% de la población mexicana desconoce que tiene Dislipidemias.
Alteración de triglicéridos y colesterol malo.

Jani Luna González
24 de noviembre de 2010

El 80% de las personas desconocen que  padecen “Dislipidemias”, que es  el conjunto de alteraciones de los lípidos en la sangre como el colesterol malo y triglicéridos altos o el colesterol bueno bajo, señalo el director de Investigación en Programas y Políticas de la Nutrición en el Instituto Nacional de Salud Pública, Simón Barquera Cervera.
Alrededor del 60% de la población tiene colesterol bueno bajo y de 30 a 40% vive con triglicéridos altos, lo cual les puede causar problemas cardiovasculares serios que los lleve a la muerte o dejen con secuelas irreversibles.
Resaltó que estas enfermedades son graves porque son silenciosas y, por lo tanto, no producen sintomatología, lo cual ocasiona que la persona las padezca por 10 ó 15 años sin darse cuenta hasta que sufre algún problema cardiovascular, que es la principal causa de muerte en nuestro país.
En el auditorio “Miguel E.  Bustamante” de la Secretaría de Salud, se presentó el libro “Dislipidemias, epidemiología, evaluación, adherencia y tratamiento”, el especialista  dijo que esa situación es una de las causas de mortalidad temprana, en la etapa más productiva de la vida, y agregó que se hacen esfuerzos para promover una mejor atención y diagnóstico oportuno de las dislipidemias, por lo que se crearon las Unidades Médicas Especializadas en Enfermedades Crónicas y se han impartido diplomados para formar a los médicos de primer nivel en el tratamiento de hipertensión, diabetes y obesidad.
Asimismo, se elaboró un manual que se va a distribuir de forma gratuita a miles de médicos en consultorios y unidades de atención primaria para mejorar la intervención, diagnóstico y tratamiento de este tipo de problemas.
El libro que se presentó es otra herramienta para que médicos generales y especialistas tomen conciencia de la importancia de este problema, diagnostiquen oportunamente a los pacientes y les den tratamiento con medicamentos o medidas preventivas.
Barquera Cervera detalló que la prevención se hace con la práctica de estilos de vida saludables, disminución del consumo de grasas, peso adecuado, consumo de frutas y verduras, actividad física, eliminación del hábito tabáquico y dieta baja en sodio.
Comentó que las dislipidemias se pueden controlar con dieta, ejercicio y, en algunos casos un medicamento, pero no se cura. El principal problema dijo, es la acumulación de la placa en las arterias que las engrosa, endurece y aumenta los niveles de presión, con el consecuente riesgo de accidentes y problemas vasculares. Sin embargo, se puede disminuir el grosor de la placa si se diagnostica y trata oportunamente.
Por lo que, recomendó a la población adulta, así como a los jóvenes a partir de 18 años con factores de riesgo como obesidad, realizarse las pruebas de detección para que tengan la oportunidad de prevenir las consecuencias.
En la presentación del libro también participaron Armando Barriguete Meléndez, secretario de Consejo Nacional para la Prevención de Enfermedades Crónicas; Rafael Shuchleib, Presidente de la Fundación Interamericana del Corazón, y Oscar Pérez Méndez, jefe del Departamento de Biología Molecular del Instituto Nacional de Cardiología “Ignacio Chávez”.

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