La visión de los vencidos
Entrevista con Roberto Vega y Galina

Jani Luna González
26 de junio de 2005

 

Santiago Levy Algazi, director del IMSS, insiste de manera enfermiza en modificar el Régimen de Jubilaciones y Pensiones (RJP) de los trabajadores del IMSS, y lo hace basado en el “pacto” que la cúpula del sindicato firmó con él en octubre de 2003. Levy parece olvidar que ese pacto fue despedazado en ese mismo mes por las bases organizadas de los trabajadores, y sepultado en definitiva en marzo de 2004.

Roberto Javier Vega y Galina, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), no quiere ni hablar del tema, para él, las pretensiones de Levy ya fueron rechazadas por los trabajadores y “punto”.

Pero a cambio, Vega y Galina y su Comité Ejecutivo Nacional (CEN), ofrecieron a Levy, en agosto pasado, una propuesta de modificación al RJP que sin conocimiento de las bases fue sorpresivamente presentada al Senado de la República poco antes de que el PRI y el PAN consumaran la perversa reforma a los artículos 277D y 286K de la Ley del Seguro Social, que hoy mantiene al IMSS con déficit de al menos 18 mil plazas.

Conocida como la propuesta “Justiniani”, por el apellido de su presunto autor, Arturo Alcalde, asesor jurídico asalariado del CEN que gusta hablar como si fuera el secretario general -y cuyo salario pagado por los trabajadores se negó a revelar Vega y Galina-, los cambios al RJP serán llevados al Congreso Nacional de octubre de este año por el sindicato, luego de que en el pasado Consejo Nacional de abril fueron aprobados “democráticamente” bajo una fuerte oposición de trabajadores e integrantes del CEN.

Tenso el ambiente, y tras dos semanas de insistencia, Vega y Galina concedió entrevista a Imagen Médica poco después del mediodía del 16 de junio, llegó a sus oficinas de un previo encuentro que sostuvo, junto con otros miembros de la UNT, con el jefe de gobierno capitalino, Andrés Manuel López Obrador.

La entrevista revela las contradicciones por las que atraviesa un sindicato con raíces corporativas, y que pregona una democracia que podría, pero no llega a ser. Vega y Galina asume como suya la responsabilidad de dejar a su sucesor un sindicato “libre del problema” del RJP.

A pesar de que Vicente Fox pidió “tregua” al sindicato el 1 de septiembre de 2004, Vega y Galina decide inexplicablemente “tomar la palabra” al presidente para que se modifiquen las prestaciones de los “futuros” trabajadores.

En materia de trabajo, Vega y Galina se queja de que “no son tomados en cuenta”, y de la falta de “respeto” de la institución hacia el sindicato, y aunque advierte que hay leyes en las que pueden demostrar que están en la legalidad y que el sindicato no está en contra de la modernización de la institución, no se conoce hasta la fecha una sola propuesta, en materia de trabajo, elaborada por la organización sindical.

Más allá de las apreciaciones editoriales de Imagen Médica, queda aquí la entrevista íntegra, para el mejor juicio del lector

— ¿Cuál es su opinión de las declaraciones de Santiago Levy respecto a que va por las modificaciones al RJP “acordadas” en 2003?- Se le pregunta a Roberto Vega.

— Eso está rechazado por la base trabajadora en el XXIII Congreso Nacional Extraordinario, punto.

— ¿Pero cómo lo lee?, ¿es una forma de calentar el ambiente para octubre?

— Pues sí. Yo fui con él a platicar, pero sobre la compactación o la fusión de delegaciones en el D.F., y por los problemas que tenemos en el quehacer diario en la institución a nivel nacional.

Lo del RJP vamos a tener nuestro espacio y nuestro momento y eso va a ser también una parte de nuestra lucha. Ahorita, primero que nada, queremos con qué trabajar. No tenemos plazas, no tenemos material…, y esto es una medida estratégica con la que nos están apretando más y más y más, y nosotros estamos haciendo una resistencia.

— ¿De qué manera?

— Trabajando todos los días con lo que tenemos. No somos santos, pero los trabajadores del Seguro Social hacemos milagros todos los días. Estamos en un posición muy difícil y dentro de nuestras estrategias está decirle a la derechohabiencia, a los que van, que nosotros estamos haciendo la parte que nos toca.

EL Seguro Social no ha cumplido con los compromisos que tiene con organizaciones internacionales, y querer cuestionar, querer condicionar los recursos para poder darle una atención digna a la derechohabiencia con el tema del sindicato y sus prestaciones, está haciendo cada vez más difícil la relación entre el instituto y sindicato. Por lo tanto, no resolvemos los problemas cotidianos de la institución.

— ¿Entonces en qué quedaron?, después de la reunión sale Levy y dice: “voy por los acuerdos del 2003”. ¿Es terquedad de Levy?, ¿es someter otra vez a los trabajadores al encono y la presión?

— Ya no es un tema ni político, ni social, ni financiero: es un tema como ideológico, ¿no?. Ya es muy difícil que se pueda llegar a una negociación porque el IMSS dice que la única forma de resolver el problema es modificando el Régimen, pero de acuerdo a las expectativas, de acuerdo al proyecto y propuesta que ya fueron rechazados.

— ¿Qué se espera entonces para octubre de 2005?

— Pues un ambiente social enrarecido. Y no creo que le convenga esto al gobierno federal en un proceso ya electoral para esos meses, de campañas, de candidatos definidos muchos de ellos. Espero una revisión contractual difícil.

— ¿Pero sí se va a tocar el RJP?

— Sí, es por ley. Aunque nosotros no queramos, la revisión del CCT es integral.

— ¿Cuál es la propuesta del sindicato?

— La propuesta de nosotros es tomarle la palabra a la declaración que hizo el presidente de la república, de que los jubilados y pensionados que ya tenemos el derecho adquirido, como los que tienen 27 o 28 años de servicio, esos no tienen ninguna modificación. En la actual generación, nosotros habíamos propuesto irnos del 3 al 10 gradualmente, y esa propuesta fue aprobada en el pasado Consejo Nacional y quedó dentro del pliego petitorio.

Para las futuras generaciones hay una ley que está vigente, yo no sé si se llegue a entender, yo creo que no se necesita ser ni muy especialista ni tener una inteligencia muy amplia, pero las futuras generaciones ya no tienen siquiera firme la posibilidad de estar en el CCT en el rubro del RJP, la ley así lo dice. Aquí la lucha que hemos dado es que mi CCT está vigente y el contrato es para todos.

Y por eso nosotros consideramos que la reforma es anticonstitucional, porque tiene que ser entre el patrón y el representante legal de los trabajadores, que es el sindicato, así está contemplada la contratación colectiva. Lo primero que tenemos que hacer es derogar la ley, y en eso estamos.

— ¿Cuál es su propuesta?, ¿de cuántos años estamos hablando?

— De 35 de servicio o 60 de edad. Entrarían aportando lo mismo que los que estamos en esta generación hasta llegar a 10, garantizar que su jubilación o pensión sea del 100 por ciento del último salario que estén percibiendo, que sea dinámica, y que queden dentro del CCT.

Si nosotros no logramos eso, pues ellos ya no tienen ninguna posibilidad, y creo que eso como que no se ha entendido, hay que leer la reforma a la ley, porque la reforma a la ley dice eso.

—- Se perdió el amparo, ¿cuánto le cobraron los abogados por haber hecho un amparo que se perdió?

— Ellos trabajan aquí con nosotros

— ¿Cuánto le cobraron?

— A mí no me cobran, ellos tienen un salario fijo, están en la nómina del sindicato. Ganan lo mismo por defender y ser los representantes legales del sindicato.

— Se espera un octubre tenso, ¿está informada la base trabajadora tanto de las propuestas del instituto como del sindicato?

— Eso es bien difícil. Ojalá todos hiciéramos la parte que nos corresponde. Dentro de las estrategias que nosotros hemos implementado es que las diferentes estructuras de todo el país hagan esa parte, le digan a los trabajadores en donde estamos parados, cuáles son los riegos, qué nos estamos jugando, cuál es el pliego petitorio que se aprobó, primero en las mesas, y luego en la plenaria en una forma totalmente democrática, y eso nosotros lo vamos a respetar.

No vamos a ir más allá de lo que el Consejo aprobó, e indudablemente que los trabajadores tendrán que estar muy consientes que el tema se va a tener que tocar.

A lo mejor lo podemos pasar ahorita con lo que se viene -adelantándose lo del 2006-, pero a futuro se va tener que tocar. Quien llegue a la presidencia de la república lo va a tener que tocar.

Mi responsabilidad termina el 15 de octubre del 2006, y yo lo que quiero es dejar un panorama y un camino y un escenario muy diferente al que yo encontré hace casi tres años, dejar a un lado el problema del RJP; que el Seguro Social y el proyecto de nosotros sea tomado en cuenta por los candidatos a la presidencia de la república mexicana y que sea tomado en cuenta dentro del proyecto del futuro presidente de la República.

— Retomando el lado del instituto. Ya no hay bilateralidad entre sindicato e instituto, son un cero a la izquierda en todos los aspectos. ¿Qué está haciendo el sindicato respecto a las UMAES, la falta de insumos, etcétera?

— Primero, nosotros no administramos al Seguro Social, esa es responsabilidad de ellos. En los temas en donde tiene que haber una relación laboral y contractual nosotros hemos buscado los espacios.

— ¿Se los han dado?

— No. No nos han dado el respeto que debemos de tener como organización sindical, como una medida de menospreciar y de desprestigiar a la organización sindical con nuestros representados, pero nosotros lo hemos buscado por indicación de nuestros órganos de gobierno.

En nuestro Consejo Nacional se tomo la decisión de que nuestro sindicato no puede estar en contra de la modernización y de mejorar la calidad de los servicios, que nosotros queremos participar y hemos participado de ahí en adelante en el tema de las UMAES, en el tema del SIAREFI, y de otros programas que tiene que ver con una relación eminentemente laboral entre sindicato e instituto; pero ellos siguen insistiendo, es una estrategia, para hacer un ambiente difícil para la organización sindical. En la compactación de las Delegaciones en el D.F. no fuimos tomados en cuenta.

— ¿Y qué están haciendo?, ¿no fueron tomados en cuenta y ya, síganle?

— Como CEN no hemos movido nada absolutamente en la compactación de las delegaciones en el D.F. -la uno, dos, tres y cuatro, pasan a ser sur y norte- ninguno de los trabajadores de base se han movido hasta que no lleguemos a una mesa de discusión para ver cuál es realmente el conflicto que se está generando, porque es un conflicto muy serio que no midió el Seguro Social.

El Seguro Social nos puede menospreciar, pero hay leyes y hay instancias, y ellos no van a durar toda la vida. Hay leyes y hay instancias a donde vamos a ir a manifestar que estamos en la legalidad, y además que ellos están afectando los derechos no nada más de un grupo de trabajadores relacionados con los edificios sede de la delegación, estamos hablando de un promedio de más de 80 mil trabajadores que se ven afectados.

Es un tema que puede llegar hasta la demanda, y no por la compactación -porque también tenemos que ser cuidadosos del tema legal o jurídico que tiene el patrón de hacer o modificar sus esquemas de administración o cómo prestar el servicio-, sino cómo afecta esto los derechos de los trabajadores.

El Seguro Social está presionando a los trabajadores diciéndoles que van a cerrar las sedes, etc, y en ese caso lo que haremos, y así lo deben entender los trabajadores, es resistencia. No nos van a llevar a una mesa de negociación con la estrategia de decir “pues bueno, ya no se puede hacer más para allá”. En eso nosotros no estamos de acuerdo.

— ¿Qué están haciendo ante la falta de insumos, en donde no hay ni sutura?

— Eso no es nuevo.

— No es nuevo, pero cada vez hay más presión para los trabajadores, más faltantes, como usted dice, es un “estrangulamiento”…

— Nosotros vamos a llevar a la OIT una queja, en relación a que acuerdos firmados por el gobierno federal en el área de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social respecto a la contratación colectiva se están violando.

— ¿Cuándo?

— Esta semana la mandamos para allá, y la vamos a entregar aquí en las oficinas o sede en el D.F. la próxima semana.

— Hablando del RJP, ¿están preparados para que el instituto meta el conflicto de carácter económico?

— Sí, tanto ellos como nosotros.

— ¿Le conviene al sindicato que lo meta?

— Sí, que lo meta, para demostrarle que en este momento el Seguro Social no está en quiebra, el Seguro Social se va a colapsar en el 2020 si no hacemos nada.

— Muchos trabajadores creen que si el IMSS mete el conflicto económico se quedan sin empleo, sin casa, en la calle; están espantados…

— Si ellos lo ganan -y en este país la justicia es selectiva-, si nos llevan a ese escenario, la autoridad correspondiente nos dirá que es lo que se puede dar y que es lo que no se puede dar de acuerdo a nuestro CCT, pero la fuente de trabajo de mis compañeros está garantizada.

El problema serían las prestaciones, cuál es el componente de nuestra nómina, cuáles son las prestaciones que supuestamente el instituto no podría pagar.

— ¿Cómo va la auditoría que pidió a la Auditoría Superior de la Federación (ASF)?

— Nosotros la presentamos en tiempo y en forma.

— ¿Qué ha hecho la ASF?

— Nada, nos mandó decir que las jubilaciones y pensiones se están dando como lo marca la norma, pero no va al fondo, no nos dice que hicieron con los fondos de jubilaciones y pensiones.

— ¿Y no la volvió a solicitar?

— Ahora que iniciemos nuevamente las sesiones la voy a volver a solicitar. Yo he insistido a la Comisión de Seguridad Social que le pida a las instancias correspondientes que le informen realmente lo que nosotros presentamos como punto de acuerdo.

— ¿No ha contratado el sindicato algún despacho que realice la auditoría?

— Sí, como no. No es el resultado que nosotros esperábamos, nosotros sabemos donde estamos parados, nosotros tenemos un empresa de actuarios y todo eso cuesta. Tiene fama nacional e internacional que nosotros le hemos dado, ahora está con el ISSSTE.

— ¿Cuánto le cobró?

— Por cada corrida actuarial, cerca de un millón de pesos.

— ¿Y de qué ha servido?

— Pues para saber donde estamos, y para saber realmente cuál es el problema.

— ¿Y por qué no me ha prestado una copia?

— Porque son documentos del sindicato, que se le han mostrado a la estructura sindical.

— Si ya se hicieron las corridas actuariales, ¿en qué momento el dinero del RJP desapareció?

— Fue algo que se hizo en su tiempo y en su momento. Primero, no se vigiló; y después, tampoco se pensó ni se tomaron las acciones preventivas de que iba a ir en aumento el número de jubilados y pensionados. Si los secretarios generales en su tiempo y forma, y las administraciones correspondientes del IMSS hubieran hecho las acciones preventivas, no estuviéramos metidos en este problema.

Lo que pasó es que dijeron: “pasa y el que sigue”. No era una cosa prioritaria, pero cuando empezamos a tener el problema de que afecta al RJP, pues es cuando nosotros decidimos analizar realmente que podíamos hacer para que el RJP dejara de ser una carga financiera para la institución, y que el instituto creciera y tuviéramos más plazas, que nuestras prestaciones se ampliaran a mayor número de categorías que repercuten directamente al RJP; con responsabilidad nosotros lo fuimos haciendo con ese motivo.

¿Cómo podemos aportar o cómo nosotros podemos ser parte de la solución de un tema que no se cuida desde el momento en que se firma y llegamos al año 2000 ‘x’, en donde el número de jubilados y pensionados ya no era el mismo que en 1980, y que van a ser mucho más en los próximos años?

Entonces, el tema se tiene que discutir y se tiene que analizar no nada más con Roberto Vega, de aquí en adelante será un tema que tiene que estar analizado, vigilado por la organización sindical para no generar un problema de que realmente nosotros hagamos acciones y que no vayan a resolverlo a corto, mediano, y a largo plazo.

— ¿Cómo se puede entender que ustedes han solicitado la renuncia de Santiago Levy y no pasa nada?

— Nosotros no quitamos ni ponemos directores del Seguro Social, si yo tuviera esa responsabilidad, pues ya lo hubiéramos quitado. No le ha dado resultados al IMSS en la cosa de afiliación ni de cobranza ni de mejorar la calidad de los servicios, se pueden analizar cuantas unidades o cuanta infraestructura ha tenido de crecimiento en los últimos cinco años, entonces, si alguien no puede cumplir la responsabilidad que le dio el presidente, pues lo hubieran quitado; por menos, en otras áreas de la administración pública los quitan o se van o renuncian por motivos personales.

Pero esa no es responsabilidad de Roberto Vega, yo puedo decir que quiten a quien yo quiera, pero no es decisión mía ni del sindicato, yo no pongo ni quito directores.

— Le entregaron una carta al presidente Fox sobre los problemas IMSS-sindicato, ¿les dio una respuesta o los ignoró?

— En estos cinco años, la seguridad social a este país no le ha interesado.

— En pocas palabras, ¿la salud del pueblo no le interesa?

— Han hecho un programa alterno en el tema de la salud, no de la seguridad social. El tema de la salud ahí está, le echan dinero, le aumentan el presupuesto, pero en el tema de la seguridad social nosotros empezamos con el 3.5 por ciento del PIB, y en el presupuesto del 2004 fue del 1.5, hemos tenido una reducción brutal.

— ¿Y esto cómo se puede interpretar?

— Que es un estrategia para que las instituciones de seguridad social pierdan el prestigio, la credibilidad, la capacidad de respuesta a la derechohabiencia, y que puedan buscarse alternativas como la privatización de los servicios de alta especialidad para aquellos que tengan la posibilidad de pagarlos;y en eso nosotros hemos dado la lucha, si no se ha visto, pues nosotros hemos dado la lucha.

Muchos de los programas que tenía por compromiso darse se han frenado, las mismas UMAES, yo preguntaría, quien no entienda cuál es el proyecto de las UMAES, pues para nosotros es que se mejore la calidad del servicio.

— ¿Y es funcional?

— No, lo único que hicieron es la repartición de la pobreza. Trasladaron el presupuesto de la delegación a las UMAES, para que ellas lo manejen ahora.

— ¿Y hazte pelotas?

— Y hazte pelotas. Hay pocos resultados y muchos conflictos, porque se echan a andar muchos programas sin preparar ni capacitar a la gente, o sea, con todo respeto, nosotros los médicos no hemos sido formados para administrar, para eso hay toda una especialidad. A la mejor las UMAES son algo bueno con la única finalidad de mejorar el tercer nivel de la atención médica -que será uno de los grandes temas a futuro con las enfermedades crónico degenerativas-, pero pues que le pregunten a la derechohabiencia si se les consultó que querían ellos, que opinaban ellos, desde abajo, para que se mejorara la calidad del servicio en el tercer nivel.

En el tercer nivel de la atención médica es en donde realmente la atención es de alta especialidad y el costo de las enfermedades es alto. El número de camas se descuidó por darle más proyección al primer y segundo nivel de la atención médica que resolvería los problemas cotidianos.

Pero además se descuidó la prevención, se descuidaron el primer y segundo nivel, y el tercer nivel empezó a absorber toda la serie de complicaciones que no deberían llegar ahí y que elevan el costo de la atención -las terapias intensivas, los servicios de medicina interna, de Nefro, de Uro de Onco, de Pediatría, de Cardio-, que son problemas muy serios que tiene la humanidad, y para eso los trabajadores nos tenemos que preparar y tendremos que ser consientes de que tendrá que haber cambios porque las enfermedades que nos va a tocar vivir de aquí en adelante van a ser muy diferentes a las que nosotros estamos acostumbrados ahora.

— ¿Actualmente cómo están las UMAES?, yo he ido y están de cabeza…

— Pues igual, no han cambiado, nomás les cambiaron el nombre. Aumentaron la estructura de confianza y no hay recursos, no hay medicamentos. Decía Santiago Levy que si compra medicamentos no puede hacer cobertura de plazas, entonces, pues podrá llenar las farmacias de insumos y medicamentos, pero no va a haber personal que dispare la receta, la surta, la almacene…

Es un problema difícil, complejo, que no se va a resolver mientras no tenga recursos el Seguro Social, mientras no tenga forma de crecer la institución, mientras no haya empleo formal, mientras se menosprecie el empleo formal y se diga se han perdido n número de empleos formales pero hemos conseguido changarros y economía informal que no cotizan a la seguridad social.

— Pero sí hay seguro popular…

— Si un paciente del seguro popular o que no tiene derecho a la atención médica va a una clínica u hospital de la Secretaría de Salud, le dicen pues sí, pero no tenemos como, ¿por qué no va y busca a alguien que lo dé de alta en el Seguro Social?, ahí sí le dan la atención. La institución es la única que le da la seguridad de que en el momento en que uno es afiliado tiene el derecho a la atención en todos los servicios.

Vamos a considerar que el seguro popular es una buena intensión, pero con 8 mil millones de pesos, ¿cómo le vamos a dar atención a la otra mitad de los mexicanos?, tenemos 62 años en los que se utilizaron los fondos de las jubilaciones de los trabajadores, de todo mundo, para que el IMSS tuviera esta infraestructura; ahora en 4 o 5 años o lo que lleve el seguro popular, los resultados no se van a ver.

— ¿Es viable?

— No, no creo que sea viable porque no hay infraestructura, debimos haber empezado al revés, por ver qué infraestructura se tenía. Leí que Frenk está invitando a la iniciativa privada para que participe en el proceso resolutivo en la medicina de seguridad social o pública del país, pero las instituciones están quebradas.

Tenemos “problemas” financieros por las prestaciones de nosotros los trabajadores, yo no sé si cualquier empresario quisiera meterse en una institución o en instituciones que no generan riqueza financiera, que no les van a dar dividendos, pero que sí les van a tener que meter mucho dinero para hacer hospitales, equiparlos, preparar personal, para atender enfermedades a las que se dice que ya vamos a darles atención, a los niños que tienen problemas oncológicos o a las mujeres que tienen problemas de cáncer cérvico-uterino, son enfermedades que cuestan mucho, que necesitan de personal y equipamiento especializado, cosa que no se tiene en este momento.

Yo pienso que deberíamos empezar a fortalecer lo que tenemos, a buscar una forma de hacer universal la seguridad social y tener una cobertura a toda la población, mientras no, pues va a ser difícil.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here