El siniestro Levy
Dice a Vega que la revisión del RJP, es obligación para las partes

Valentín Cardona
15 de noviembre de 2003

Fue una carnicería.
La noche del martes 11 último, Santiago Levy Algazi, director del IMSS, terminó de tajo con los rumores y filtraciones que a lo largo de casi un mes se había dedicado a sembrar respecto al compromiso asumido con él por Roberto Vega Galina, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social, para la revisión, en marzo próximo, del Régimen de Jubilaciones y Pensiones (RJP).
Lobo disfrazado de cordero, y con motivo de la glosa del tercer informe presidencial, Levy Algazi se metió en la Cámara de Diputados, la “casa” de Vega Galina, para estamparle sin piedad en propia cara que el RJP jugaba “un papel importante en la problemática financiera de la institución” y que afortunadamente, “con lo que ya habían convenido”, a partir de marzo 2004, tendrían “una perspectiva que mejore la situación en esa dimensión.”
Por si fuera poco, Levy Algazi le repitió, “… tenemos que resolver, sin duda, el problema del RJP con el calendario que hemos convenido y que hemos establecido como una obligación para la partes.”
Tan “fortalecido” estaba ese día el director del IMSS, que antes de humillar a Vega Galina y a parte de su Comité Ejecutivo Nacional, se dio el lujo de machacar a lo largo de la comparecencia y frente a unos 30 diputados de las comisiones de Salud, Seguridad Social y de Trabajo, el “peso” del pasivo laboral ocasionado por la “carga” del RJP.
Aunque nunca mostró un sólo documento que acreditara su dicho, Santiago Levy refirió una y otra vez que en sus acuerdos con Vega Galina ambos estaban “jurídicamente obligados”, y que esos “compromisos fundamentales”, se encontraban “depositados” ante la Secretaría del Trabajo y la Junta Federal. Vega Galina nunca lo negó, como lo hizo en su momento ante los medios, dado el reclamo de su base trabajadora. El martes 11, Vega Galina simplemente enmudeció.
Y eso que tuvo la oportunidad, pues antes de su presentación, Vega Galina también escuchó decir a Santiago Levy que el “compromiso” era depositar ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje los “cambios” al RJP con el objeto de que se “incorporaran” al CCT y “entraran en vigor a partir del 30 de marzo.”
Fue una “concertación” con el sindicato, remató Levy.

EL SINIESTRO LEVY

La comparecencia inició con la intervención del diputado por Convergencia Jesús González Schmal, quien señaló que el IMSS es hoy “un triste recuerdo de su grandeza original”, el motivo, acusó, es por “el abandono”. También llamó a Levy “coautor de un trabajo gradual de destrucción” del instituto.
Le dijo, además, que “en honor a la verdad, nos parece que toda esa capacidad destructiva que usted promueve como sucesor de sus antecesores, está encaminada a lo que ya se ve claro: la privatización de los servicios y prestaciones de seguridad social…”
Abundó: “sabemos que la intención oculta con la privatización es también enterrar los innumerables desfalcos de que ha sido objeto la institución”, y le sentenció que “no será admitido por quienes creemos en México y en nuestra capacidad para resistir tan siniestras intenciones…”
González Schmal cuestionó severamente toda la administración de Levy; pero éste ni siquiera se sonrojó. Levy le contestó y trato de ser convincente con el diputado naranja. Pero no, en la réplica, González Schmal lo destrozó. “¿Qué está pasando?”, se preguntó. “Resulta que las cuentas alegres del director del Seguro Social hablan de una regularidad absoluta, cuando en realidad los pacientes están sufriendo como nunca esas carencias”, se contestó.
Y se lo acabó: “Usted podrá decir: bueno, es que lo que no fue en mi año no fue en mi daño; porque esto fue en el pasado. Pero resulta que usted era de los personajes del pasado que tenían mucho mayor incidencia que nadie en las políticas y en la dirección financiera del Seguro Social”.
Luego, el diputado perredista Emilio Serrano Jiménez dijo a Santiago Levy que en el Informe al Ejecutivo Federal y al Congreso de la Unión sobre la situación financiera de los riesgos del IMSS de junio del 2003, se calificaba de “frágil” la situación financiera del instituto por dos razones “destacadas”: “el peso del pasivo laboral del IMSS en su carácter de patrón y el pasivo contingente derivado del Seguro de Enfermedades y Maternidad (SEM), en particular de gastos médicos de pensionados.”
Como se sabe -continuó Serrano Jiménez-, esta situación generó recientemente una “tensión que consideramos entonces y ahora innecesaria entre el IMSS y el sindicato de trabajadores a su servicio y que concluyó en el acuerdo de negociar bilateralmente la modificación al RJP.”
Le preguntó: En el marco de esa negociación, “¿está usted dispuesto a revisar las remuneraciones y compensaciones que reciben los funcionarios, directivos del instituto en aras de equilibrar sus finanzas? ¿Cuál es el sistema de compensaciones, bonos, sobresueldos y gratificaciones que rige entre los altos funcionarios del IMSS, cuál es su salario bruto y neto en los años que se ha desempeñado en este cargo y cuáles han sido los aumentos salariales que ha recibido usted?”
Reforzó: “Tenemos un documento que de sueldo base usted recibe 51 mil 551 pesos y de compensación garantizada 161 mil 139 pesos con 90 centavos, esto es un total de 213 mil 190 pesos con 90 centavos y los subdirectores ganan 192 mil 584 pesos con 33 centavos.”
Cínico, Levy contestó a Serrano: “No pude tomar la nota individual de los montos que usted comentó respecto a las percepciones de su servidor… pero mi percepción bruta anual incluyendo todo tipo de remuneraciones, estímulos, fondo de ahorro, etc., etc., etc., es de 2 millones 083 mil 162 pesos…”, le dijo.
Serrano le reviró: “Desde 1943, cuando nace el Seguro Social, sabemos que era un orgullo nacional e internacional: ahora es una vergüenza. Yo siento que usted se hizo el harakiri cuando fue subsecretario de Egresos de Hacienda en la reforma a la Ley del Seguro Social, porque ahora se dice que está prácticamente en quiebra. Yo creo que nos espantan con el petate del muerto diciendo que hay pésimo servicio porque hay deficiencia económica presupuestal y que es necesario privatizar.
“Eso no nada más ocurre en el sector salud, sino también el sector energético, en Pemex, en educación. Afortunadamente ya nos dimos cuenta de la maniobra que tiene el Ejecutivo Federal y lo vamos a evitar.”
Y siguió: “Usted habla de los salarios que tienen los funcionarios del Seguro Social, quiere decir que usted gana 1.5 veces más que el presidente de la República. Ojalá y fuera posible que se bajaran el sueldo los directivos del Seguro Social y podríamos garantizar que va a alcanzar para los sueldos de pensionados, que es de mil 200 pesos mensuales.”
E ironizó: “Perdón ya les aumentaron el año pasado 2 pesos diarios y este año les aumentaron 1.70, ahora es de mil 300 pesos el sueldo de los jubilados y pensionados y con eso tienen que comprar medicinas, porque no les abastecen, no les surten las recetas en las farmacias.
“Y todavía lo más grave: ustedes tienen un régimen que no les permite a aquellas personas que laboraron por más de 30 años y cotizaron, pero les faltan algunas semanas de cotización para ser jubilados, y por eso no perciben absolutamente nada. Yo siento que es criminal la actitud del Seguro Social, cerrar las puertas a quienes les falta un poquito para ser jubilados y que no tengan ningún derecho en el Seguro Social.”

COMO ANILLO AL DEDO

Una serie de preguntas, pactadas con antelación entre Santiago Levy y el diputado panista Manuel Pérez Cárdenas, dieron la oportunidad al director del IMSS de explayarse en los acuerdos que aseguró, alcanzó con Vega Galina respecto al RJP.
Y es que Pérez Cardenas hizo, primero, un recuento de problemas que enfrenta el Seguro Social y, para entrar en el tema mencionó: “… si a lo anterior, que ya es mucho, añadimos los requerimientos que derivan de la relación laboral que tiene con sus 371 mil trabajadores y 108 mil jubilados y consideramos los previsibles requerimientos que provendrán del crecimiento de esta población de empleados jubilados en los próximos diez años, en más de 135 mil personas. Tenemos frente a nosotros la paradoja de que cada vez más los recursos del Instituto serán insuficientes para atender su responsabilidad ante los 55 millones de mexicanos que son su misión esencial, por pagar el costo de sus obligaciones contractuales con sus trabajadores”, le dijo.
Argumentó: “Sabemos por la prensa que el pasado 15 de octubre las autoridades y el sindicato firmaron la revisión del contrato colectivo”, y le preguntó: “¿Nos puede comentar cómo se desarrolló el proceso de negociación y las características de los acuerdos alcanzados y en particular, cómo en la revisión quedaron los trabajadores afectos al IMSS-Oportunidades, que sabemos algunos estaban promoviendo sindicato independiente?”
“La difícil situación que enfrenta el Instituto, como se señala en el informe que usted presentó al Poder Legislativo, aparece como una consecuencia directa del actual pasivo laboral. Si esto es así, ¿nos puede comentar en qué términos quedó pactada la revisión del RJP de los trabajadores, que entendemos tiene como fecha límite el 15 de marzo?; y también, ¿qué están haciendo sindicato y autoridades de manera conjunta para arreglar la situación?
Con la mesa puesta Santiago Levy se aprestó a responder a Pérez Cárdenas, pero antes, aprovecho para tratar de hacer más ligera la estocada que el diputado anterior le había asestado. “… pero yo sí, y muy respetuosamente con el diputado Serrano, no llamaría al IMSS ‘una vergüenza nacional’: creo que es un orgullo nacional…”
Luego, el todavía director del IMSS explicó con soltura:
“El proceso de negociación que ocurrió el pasado mes de octubre es un proceso que yo consideraría exitoso. Si bien tuvo unos momentos tensos, la relación con el sindicato es de pleno respeto, de cooperación, es una relación constructiva en donde juntos estamos enfrentando una situación complicada y en donde juntos hemos llegado a acuerdos fundamentales…
“Hemos dialogado ampliamente con el sindicato alrededor del tema de jubilaciones y pensiones. La información que hemos compartido con ustedes, la hemos compartido también con el sindicato.
“El pasado mes de octubre llegamos a dos acuerdos importantes: “la incorporación al Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) de todos los trabajadores del régimen IMSS-Oportunidades…, al mismo tiempo, acordamos que culmine en marzo del 2004 el compromiso de depositar ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje los cambios al RJP, con objeto de que éstos se incorporen al CCT y entren en vigor a partir del 30 de marzo del 2004.
“Esto lo vamos a hacer, como lo hemos hecho todo con el sindicato, en un marco de respeto, en un marco de diálogo, en un marco de concertación constructiva y propositiva, asegurando siempre el bienestar de los derechohabientes y respetando siempre los derechos adquiridos de los trabajadores.
“Para los trabajadores que actualmente están en el Instituto, hemos convenido con el sindicato, respecto a los cambios que juntos hemos concertado, que culminaremos en el mes de marzo y que será un componente fundamental para darle viabilidad al Instituto, que no habrá una afectación respecto a los años, meses o tiempos de cotización.
“Es importante señalar que la resolución positiva que le demos al tema del RJP -y estoy seguro que lo vamos a lograr, estoy seguro que a la cláusula que convenimos le vamos a dar cumplimiento mutuamente institución y sindicato- aun será insuficiente.
“El resolver la problemática del pasivo laboral hará que en adelante no siga aumentando la carga del pasivo laboral. El pasivo acumulado, sin embargo, es ya de una magnitud importante y seguirá siendo un peso por los años venideros, a pesar de que ya no siga aumentando su monto. Habrá que estudiar, junto con el Congreso, mecánicas para resolver este problema.
“Y la solución del RJP tampoco resuelve la problemática de los gastos médicos de los pensionados. Eso tiene una dinámica y un origen totalmente independiente del RJP. Tiene que ver con la demografía nacional, la epidemiología nacional y los cambios que comentaba anteriormente y para ello tendremos que encontrar soluciones que también le den viabilidad.
“Sintetizo: después de algunos momentos complicados, llegamos a acuerdos fundamentales en materia de IMSS-Oportunidades. También llegamos a compromisos fundamentales establecidos y depositados ante la Secretaría del Trabajo y la Junta, para culminar un proceso de diálogo que hemos venido llevando a cabo por ya casi dos años con el sindicato alrededor del tema del RJP en un esfuerzo que -debo de reconocer-, ha sido respetuoso, constructivo y siempre mirando el bien de la institución, el bien de los derechohabientes, pero también balanceando los derechos de nuestros trabajadores que, insisto, respetaremos.”

EL GATO Y EL RATÓN

En su intervención, Roberto Vega Galina trató de hacer ver a Santiago Levy “errores” cometidos en su administración y en las pasadas. Le reclamó que Seguros de Enfermedad y Maternidad (SEM) cambió su mecanismo de financiamiento a raíz de la entrada en vigor de la nueva Ley del Seguro Social, “disminuyendo las cuotas patronales a más de un 30 por ciento, y aumentando las del gobierno, señalándose que este camino se resolvería en definitiva al déficit con el que estaba operando”, y que, en junio de este año, se informó que “este seguro estaba desfinanciado y operaba con un déficit cada vez mayor, porque no se compensó con el aumento de la aportación del gobierno”.
Vega Galina siguió con los “errores” de Levy, le dijo que en los seguros de guardería, la nueva ley “también disminuyó la aportación patronal para su financiamiento del 1 por ciento al 0.8 por ciento sin ninguna justificación”, además de señalarle que “la demanda no está satisfecha” y que el IMSS tiene más de nueve años “de no construir o poner en funcionamiento guarderías operadas, como legalmente debe de ser, por el mismo instituto.”
Le preguntó: “¿Por qué a sabiendas de que había un desfinanciamiento importante de seguros de enfermedad y maternidad en lugar de ajustar las cuotas obrero-patronales y las aportaciones del gobierno, se optó demagógicamente por hacer precisamente lo contrario al disminuir las cuotas de los patrones y trabajadores, bajo el supuesto de que crecerían más los empleos y se mejoraría los salarios, cosas que no sucedieron?
“¿No considera que este error de cálculo de consecuencias gravísimas para el seguro de enfermedades y maternidad y para el IMSS en general debería de corregirse regresándose a las cuotas patronales y a los porcentajes sobre salarios base de cotización que tenía la ley anterior antes de buscar otras causas cuyos orígenes están también en errores de quienes ocupaban la dirección institucional?”
No es todo, Vega Galina se refirió al tema de los medicamentos, “el problema del abasto de medicamentos es añejo y causa del deterioro de la calidad de los servicios de salud en el IMSS y el incremento de sus costos sin ningún control oficial inciden en forma seria en el gasto de seguro de enfermedad y maternidad, como también ha de incidir, en el caso de ser ciertas, las informaciones sobre la corrupción que se ha venido publicando en los últimos meses”, le dijo a Levy, quien ni siquiera se inmutó.
Y Vega Galina soltó otra vez una metralla de preguntas: “¿Se tiene calculado en qué porcentaje el costo de los medicamentos está afectando el financiamiento del SEM?, ¿se tiene algún programa o proyecto que busque disminuir estos costos y el abasto de medicamentos?, ¿se ha considerado el impacto que tendrá en las finanzas institucionales, de aprobarse el proyecto de gravar los impuestos del valor agregado a las medicinas, cuando el mayor comprador de medicinas en el país es precisamente el IMSS?”
Finalmente, Vega Galina concluyó: “Ante estos problemas de financiamiento, la actitud de la patronal -para desviar la atención de la disminución de las cuotas patronales, que la ha beneficiado enormemente-, ha sido la de culpar al RJP y al CCT de sus trabajadores en general.
“El IMSS no tiene desde 1998 la obligación de cubrir la prima correspondiente al RJP de sus propios trabajadores. Sus trabajadores han cumplido desde esa misma fecha con la parte de la cuota que les corresponde, aumentándose en dos ocasiones cuando se ha planteado como una necesidad para el financiamiento del RJP y siempre han estado dispuestos al diálogo y a la búsqueda de consensos para encontrar la solución más justa a esta problemática.”
Irónico, Santiago Levy se aprestó a responder a Vega Galina, “con mucho gusto doctor Vega”, le refirió, y acto seguido justificó el accionar del IMSS. Apoyado en voluminosos cuadernos que consultaba regularmente, Levy soltó: “En efecto, como usted señala, en la ley del 97 se cambia la estructura de financiamiento del SEM respecto a la que estaba vigente en la ley del 73; se desgrava de forma muy importante la aportación de los trabajadores de forma relativamente menos importante la aportación de los patrones y se compensa con una aportación del gobierno federal.”
Levy le dio “datos” a Vega y, como si fuera magia, concluyó que “los ingresos que tuvo el SEM con la ley de 97 son ligeramente superiores, no por mucho -2 mil millones-, a los que hubiese tenido el Instituto de haber estado vigente hoy en día la ley de 73.” “Hay un ligero incremento en los recursos globales”, remató.
Levy siguió con los números, mientras Vega se apachurraba en su curul y se hacía chiquito tapándose boca y barbilla con la mano. Se miraban de frente y Levy contestaba implacable “en efecto, hay una desgravación a las empresas.”
Y contraatacaba, “pero la desgravación más importante es para los trabajadores. Los trabajadores aportaban el 25 por ciento al SEM; con la ley actual los trabajadores aportan el 9 por ciento.”
Levy defendió a los patrones, a la ley del 97, y remachó: “El problema del desfinanciamiento del SEM no tiene que ver con el cambio en la composición de aportaciones, tiene que ver con el problema de los gastos médicos de pensionados y tiene que ver con los aumentos importantes que estamos observando en la esperanza de vida…”.
Además, anunció lo que dijo serían posibles “soluciones”:
“En el informe que se puso a consideración del Congreso y del presidente el pasado mes de junio, se señalaba una vertiente que se puede explorar, que evidentemente requeriría una acción legislativa para llevarlo a cabo, en donde la aportación gubernamental a través del mecanismo de la cuota social equivalente a 15 por ciento de un salario mínimo, se hace hoy solamente para los trabajadores activos.
“Un mecanismo a explorar a futuro es hacer extensiva dicha aportación gubernamental, no solamente para las familias de trabajadores activos sino también para los trabajadores jubilados. Ello por supuesto habría que estudiar con cuidado y no es un tema que abordaríamos ahora, de dónde serían las cuentas de financiamiento para el gobierno federal de dichos recursos, pero claramente sería una motivación importante.”
Selló: “Personalmente yo siento, doctor Vega, que no sería conveniente recuperar y regresar a la estructura de cuotas anteriores. Ya vimos que desde el punto de vista de ingresos, el Instituto salió ligeramente fortalecido.”
Y justificó: “Si se regresase a la estructura de aportaciones de la ley de 73, lo que tendríamos que ponderar es el impacto que tendría dicho cambio sobre el nivel de empleo en el mercado formal de trabajo… La evidencia empírica que se tiene disponible tanto para México como para todos los países, muestra que el nivel de empleo en el sector formal de la economía sí es sensible a la estructura de aportaciones…”
Luego, Levy hizo “precisiones” a los reclamos de Vega sobre guarderías, y concluyó que “el número de niños inscritos en las guarderías del Instituto ha aumentado en más de 70 por ciento en estos primeros tres años de administración del presidente Fox, en guarderías de excelente calidad que cumplen con las normas oficiales mexicanas.”
Tanto se creció Levy, que hasta regañó a Vega: “no debemos de tratar de encontrar una causa individual al decir que la problemática de la institución es el RJP o alternativamente, y en el otro extremo, Gastos Médicos de Pensionados.”
Y directito le sentenció: “el RJP juega un papel importante en la problemática financiera de la institución. Afortunadamente, con lo ya convenido, tendremos a partir de marzo 2004 una perspectiva que mejore la situación en esa dimensión.”
Por puro matiz, Levy agregó a Vega que “independientemente de abordar la problemática del RJP, “tengamos que abordar problemas en otros ramos de aseguramiento”, y como ejemplo nombró a los Gastos Médicos de Pensionados, a los Seguros de Invalidez y Vida y a los Seguros de Riesgos de Trabajo.
Levy cerró: “Concluyo reiterando el punto: no se trata de decir el problema es esta causa individual o esta causa individual. Es un conjunto de causas, tenemos que abordar todas ellas al mismo tiempo. Tenemos que resolver, sin duda, el problema de RJP con el calendario que hemos convenido y que hemos establecido como una obligación para las partes…”
Fue una carnicería…

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