Diez de Bonilla:
El seguro popular es demagógico
Compras a granel para abatir el desabasto, plantea

Jani Luna González
20 de junio de 2003

 

José de Jesús Diez de Bonilla Altamirano quiere ser diputado federal y recuperar para el PRI el 21 distrito federal electoral. Y es que el PRI lo perdió en 1991 con el PAN y en 1994 con el PRD. Desde 1997, la diputación ha estado en poder de Acción Nacional.
El distrito 21 abarca el 90 por ciento de la Delegación Álvaro Obregón y un 10 por ciento de la de Coyoacán. De hecho, es un distrito de los más grandes de la República en cuanto al numero de electores y el que tuvo mayor porcentaje de participación de votantes en el año 2000. La gente del 21 distrito está clasificada como de clase media y media alta.
Según Diez de Bonilla, “es un distrito conflictivo en el que la mayoría de los electores son mujeres”, y dice que quiere ver a su distrito con un diputado con experiencia y “conocimiento de la problemática de todos los que vivimos ahí”. Se considera una persona profesional que después de 30 años en el servicio público tiene vocación de servicio.
Quiere se diputado “para hacer consensos en la Cámara de Diputados y hacer leyes que nos lleven a avanzar y, para que veamos al Congreso como una institución que tenga la visión de Estado para planear al país a mediano y a largo plazo”.
Diez de Bonilla manifiesta estar muy “preocupado” por el nacimiento del seguro popular, al que considera “una medida demagógica”, que asegura, “es un seguro que ni siquiera está fondeado”. Para crear un seguro, advierte, lo primero que tenemos que crear son los fondos para que realmente funcione.
Explica:
“ En la Ley del Seguro Social existe un Seguro de Salud para la Familia, y ahora salen con un seguro popular que lo único que crea es mayor confusión en los derechohabientes”.
Abunda:
“ Lo que veo, es que quieren utilizar la estructura ya saturada de lo que fue Coplamar, de lo que se llamó IMSS-Solidaridad hoy IMSS-Oportunidades, que ya da un servicio. Ahora quieren que demos ahí el servicio de lo que demagógicamente llaman un seguro popular”.
“ Creo que no es equitativo que se planeé y se presione a la próxima legislatura para crear este fondo, cuando todavía ni siquiera sabemos como va a estar integrado y cuales son los objetivos. No podemos tener otro seguro y más caro si no hay recursos”, resume.
Según Diez de Bonilla, el seguro popular “desalienta” el régimen ordinario de la seguridad social, porque, indica, “hace dos tipos de mexicanos: los que pagan un seguro popular y los que aportan a la seguridad social”.
Por eso, agrega, “si queremos tener un concepto de universalidad, es necesario que modifiquemos la Constitución para que los mexicanos, todos, tengamos derecho a la seguridad social”.
A todo eso, reclama, se suma que el seguro popular también desalienta el nacimiento de la cultura de “la jubilación y el pensionado”, porque explica, “muchos mexicanos que se den de alta en el seguro popular, pues obviamente en el futuro o mañana, no tendrán acceso a una pensión justa”.
En suma, Diez de Bonilla considera al seguro popular como una “medida muy desatinada”, igual que la propuesta de seguridad del Ejecutivo, que, acusa, “confunde a la ciudadanía porque la hace ver como una acción extraordinaria del Estado”, sin embargo, sostiene, “es un seguro que no va a poder enfrentar su responsabilidad”.

LEGISLAR

En entrevista exclusiva con Imagen Médica el ahora candidato priísta dice que de llegar a la Cámara de Diputados luchará para que se legisle con “visión de Estado”, para que podamos, agrega, “hacer leyes y reformas reales que sean aplicables en este país y no leyes que sean exclusivamente sobre un principio de demagogia que el día de mañana no podamos cumplir”.
¿Tuvo usted conocimiento que el PRI estuvo de acuerdo con el PAN en el seguro popular? Se le pregunta.
— Lo que pasa es que como idea conceptual es una idea extraordinaria, pero es una idea irrealizable porque no se tienen los fondos. Precisamente por eso quiero ser diputado, es importante que lleguemos gente que realmente conozca la seguridad social, que conozca la realidad. Hay gente ahorita que sabe, pero obviamente, ante una medida demagógica, luego dicen que frenamos cosas, cuando lo que tenemos que hacer es objetivamente con razón las cosas.
¿En esta próxima legislatura habría posibilidades de volver a legislar sobre este seguro?
— La tristeza es que sí, y entonces pareciera que estamos haciendo parches.
Nos comentaban varios diputados -Cuauhtémoc Montero, Francisco López, y Víctor Infante, entre otros- que van a tener que esperar a la próxima legislatura para realizar algunos cambios al seguro popular, ¿así va a ser?
— Es parte de lo que a mí me motivó dejar la institución desde el año pasado, a la que yo amo y serví con tanto gusto durante 10 años, precisamente para que hubiera un diputado que pudiera apoyar una reforma, una sola, pero que tenga visión para no seguirla parchando. Venimos parchando la seguridad social para resolver el problema del momento.
La del 97 fue una gran reforma, la del año pasado fue otro parche de los que quedaron pendientes del 97 y seguimos haciendo parchesitos, tenemos que hacer una reforma correcta.
Pero es increíble que los legisladores se vayan exclusivamente por la línea de un partido y no por la razón. Y que los legisladores que no apoyaron la reforma del 97, como fue el caso de Acción Nacional, hoy, después de muchos años, apoyen esto. Igual que las gentes del PRD que no apoyaron, y ahora quieren apoyar. Y todavía se me hace más irresponsable que haya legisladores que digan: bueno, pues sí tiene sus defectos, pero que sean los próximos los que lo resuelvan.
Tenemos que hacer leyes que resuelvan el problema inmediato, y que tengan visión a mediano y a largo plazo para que puedan ser aplicables. Como es el caso del absurdo y demagógico seguro popular.
¿Cuál es el problema del abasto del IMSS?
— El problema del abasto del IMSS es un problema de entrada y de salida, no es un problema de genéricos, ni tampoco de similares. El día que todas las instituciones del sector salud compren medicamentos a granel, y demos el número exacto de medicamentos que se necesitan para un procedimiento terapéutico, nos vamos a ahorrar muchísimo dinero y vamos a poder dar mejor servicio.
Es también un problema de distribución y es un problema de manejo de medicamentos, el Seguro Social maneja más de 30 mil toneladas de medicamentos y, manejarlas y que estén en el lugar oportuno es casi imposible.
Tenemos que cambiar la estructura de la entrada, que los proveedores nos entreguen en los lugares donde se consumen, y el problema de la salida, implementar una cultura de recibir realmente el número de medicamentos que se necesitan para un procedimiento terapéutico, y no tener, como tenemos todos los mexicanos, un botiquín en casa lleno de medicamentos que lo único que hace es que el costo de medicamentos sea superior.

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