La descomposición del IMSS bajo el foxismo
El hospital de Texcoco, el ejemplo
Pide Bulmaro Guerrero la intervención de la Contraloría


Jani Luna González y Valentín Cardona

28 de enero de 2004

Bulmaro Guerrero Cárdenas acusa que bajo el gobierno de Vicente Fox Quesada el proceso de desmantelamiento y el abandono al IMSS se han acrecentado severamente. De manera “criminal”, sostiene.
En entrevista con Imagen Médica, Guerrero Cárdenas expone de manera cruda una realidad que sepulta, de tajo, el discurso triunfalista del presidente y de Santiago Levy Algazi, el director financiero que el exgerente de la Coca Cola puso como un “insulto” al frente del IMSS.
El también secretario general de la Sección V del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social dice que no encuentra adjetivos ni razones del por qué se están “abandonando completamente a su suerte los hospitales, las unidades de medicina familiar y las guarderías bajo una política de eficientismo ramplón al que no le interesa cumplir con el mandamiento expresado en la Constitución : cuidar la salud de los mexicanos”.
Remata: “No hay dirección, no hay orientación constitucionalista; en este momento se han abandonado por completo nuestros principios por el gobierno de Vicente Fox”.
Y como ejemplo, menciona: “A nuestras mujeres que tuvieron un bebé, después del parto las tiran en camillas sin colchonetas, yo no se quien toleraría la tortura, pero es criminal la forma en que se ha abandonado esto, y no es el sindicato el que se opone a avanzar, sino es el instituto el que retrocede”.
Por si algo faltara, el líder sindical apunta que la división, la lucha de intereses, y la lucha por conquistar votos que se da en ambas Cámaras se refleja en los hospitales “que es en donde más nos duele, porque tenemos gente tirada en el piso, tirada materialmente sobre cartones”.
Es tal la situación, que Guerrero Cárdenas dice que “ahora somos los trabajadores los que exigimos que nos den mínimamente con qué trabajar”, porque asegura que la situación está generalizada de Texcoco a Tlalnepantla. En el estado de México, indica, estamos peor atendidos que en Chiapas, y eso que si no es el más rico, tendría que ocupar el segundo lugar después de Nuevo León.
Tenemos, agrega, los municipios más sobrepoblados del país, Neza y Ecatepec, más arriba que en Ciudad Juárez y aún así si vamos a ver el hospital 68 de Ecatepec está siempre ocupado al 120 por ciento, y no sabemos dónde los meten. El colmo, según Guerrero Cárdenas, en la clínica 98 de Coacalco los pacientes en estado grave duran “hasta 6 días en urgencias porque no hay donde ponerlos, habiendo todo un piso desocupado que no quieren abrir porque no hay para pagar personal”.
Pero no sólo las palabras de Guerrero Cárdenas indican el grado de descomposición del IMSS en el foxismo, una muestra viva del desorden, el desdén y la corrupción vigentes es el Hospital General de Zona de Texcoco (HGZT), una de las obras inconclusas del gobierno del presidente por “accidente” Ernesto Zedillo, que a pesar de la palabrería de Fox, Santiago Levy no ha podido abrir.
Y sobre la corrupción, un botón: Para “ambientar” el HGZT que se encuentra “terminado y equipado”, pero sin energía eléctrica -tiene una conexión “provisional”, el IMSS gastó decenas, tal vez centenas de miles de pesos en una enorme cantidad de plantas de ornato que tapizan hasta el último rincón del hospital; hoy, están completamente secas a falta de agua, porque “no hay presupuesto para personal de mantenimiento”.
Otro: El HGZT “terminado y equipado”, se encuentra literalmente cubierto por una capa de polvo, aún los costosos y sofisticados equipos de hemodinamia, ultrasonido, tomografía y rayos-x, entre otros, porque “no hay presupuesto para personal de intendencia”.
Otro más: Mientras en los hospitales de la periferia de Texcoco hay aguda escasés de medicinas, en los almacenes y la farmacia del HGZT se encuentran almacenadas “toneladas” de medicamentos, que según personal consultado, seguramente “caducará para cuando se abra el servicio”, pero son compras que “se tenían que hacer”.
Y otro más: Aunque está “terminado y equipado” y ni un alma recorre sus pasillos, el HGZT goza de tiempo atrás de “director” y de una “nutrida” plantilla de personal administrativo y de confianza, que se “preparan” para la pospuesta apertura, eso sí, todos gozan de “jugosos” salarios y prestaciones de “ley”.

UN MUNDO RARO

El HGZT ya está terminado y equipado, ¿cuánto personal hace falta para abrirlo?, ¿daría el doble de servicio? Se pregunta a Guerrero Cárdenas.
— No daría el doble, sino cuatro veces más. Son 186 camas censables, les llamamos censables porque no son transitorias, es decir, que están fijas en los pisos. Las no censables son las que están en Urgencias, Tococirugía, Pediatría… Para 186 camas se requerirían más o menos mil 700 trabajadores.
Pero lo quieren abrir con 90 camas -poco menos de la mitad- y nosotros queremos abrirlo con más de la mitad, porque esto multiplicaría la capacidad instalada en Texcoco, vendría a deshaogar los hospitales de Los Reyes, la 71 de Chalco, o sea, nos serviría muchísimo.
Además de que es un hospital del siglo XXI, muy bien hecho, muy amplio. El problema aquí, y en el que ya debería de haber intervenido la Contraloría Federal , es que es un hospital con capacidad instalada en desuso, en el que se están perdiendo millones de pesos y no se puede abrir.
En un principio decían que era por el sindicato, pero nosotros hemos dado muestras de flexibilidad y ellos no pueden conseguir personal para llenarlo porque hay una política de austeridad estricta; lo quieren abrir con el mismo personal que ya está trabajando en otras plazas.
¿Cuánto personal tienen en la Unidad de Medicina Familiar (UMF) de Texcoco?
— Como 240 trabajadores, y quieren que esos mismos sean los que trabajen allá con 90 camas, con el triple de lo que tienen ahorita.
¿Qué van a hacer con la UMF de Texcoco?
— Va a quedar como Unidad de Medicina Familiar completa, que debe quedar bien equipada con rayos-x y laboratorio clínico.
Pero no sirven los rayos-x…
— Porque da servicio a ocho unidades de alrededor, los compañeros técnicos radiólogos están sobreexplotados, por encima de la Norma Oficial que existe para la defensa de la radiación. En lugar de tomar 20 estudios, que es lo normal, toman 70 exposiciones; hacen el triple o el cuádruple, son los hombres ‘x’.
El HGZT se está deteriorando, el equipo y todo, ¿por qué no se utiliza?
— Dicen que por falta de personal. De hecho, hay pérdidas desde el momento en que no se usa, son más de 500 millones de pesos en equipo nuevo -tomografía axiál computarizada, rayos-x, equipos para nefrópatas, hemodiálisis-, equipo muy costoso que está ahí parado.
¿No hay una falta de lógica en lo que hace y dice el IMSS, gastar tanto y luego no querer abrir por no completar la plantilla de personal?
— Así es, es absurdo pero se topan con políticas de la otra ventanilla. Por un lado la dirección médica dice hágase este hospital y se hace; pero por otro lado la dirección administrativa dice no hay personal, no hay presupuesto, ‘es lo que manda decir Hacienda’.
Pero ese es un proyecto viejo de Zedillo que quedó…
— Trunco
De hecho, sólo lo completó Fox ahora con Levy.
— Así es, faltaban algunos detalles, pero ya se equipó. Ahora el problema es la negligencia institucional, no se como llamarle, pero es una negligencia criminal tener así ese hospital. Querer abrirlo sin personal sería tanto como darle atole con el dedo a los derechohabientes, no resolvería el problema, porque lo que tenemos nosotros es que del mismo personal que ya está laborando en los hospitales, quieran vaciar estos para llenar aquél, y no quedaría ninguno completo.
¿Sería un hospital que va a la ineficacia?, porque ni calidad, ni calidez, ni nada…
— Claro, no garantizaría una atención oportuna y de calidad que estamos demandando nosotros los trabajadores, porque no basta con tener la tecnología más avanzada, en los servicios de salud todavía se requieren médicos y enfermeras, personal de intendencia y de mantenimiento de carne y hueso; no podemos imaginarnos un hospital automatizado en donde nada más necesitarían un señor que pulsara un botón y ya.
Aquí se requiere por fuerza de personal y claro que el personal cuesta, cada vez más barato, pero cuesta, y es lo que no nos quieren dar. Hemos estado peleando abrir el hospital con más camas, pero con más personal, aquí ya no demandamos más espacios físicos, sino personal.
Y someteríamos a los trabajadores a un estrés todavía más elevado, y esto significaría mala atención por la reacción natural, este trabajo es muy desgastante. Las enfermeras, por muy Nightingale que fueran, no pueden tolerar la presión y estallan.
Es que en lugar de atender a 20 pacientes por turno, como dice usted, atienden a 50…
— A 50 o más porque se están recambiando, nunca está un hospital con una cama vacía, o sea los días cama están al 100 por ciento, pero la burocracia tiene la información de que están vacíos los hospitales en el Estado de México Oriente, esa es la información oficial que tienen.
¿Es mala información, o no?
— Es una información tendenciosa, tergiversada deliberadamente para no darnos más personal.
¿Cómo definiría usted a Santiago Levy en base a esto que hemos platicado?
— Santiago Levy es un buen financiero. Es una persona que tiene una trayectoria de muy alto nivel, tiene una gran capacidad, pero no sabe del IMSS ni lo quiere. Como persona es excelente, nos trata muy bien. Hasta lo puede uno estimar porque cuando está uno de cerca con él es muy amable.
Es muy atento, es gente muy respetable en ese sentido, pero le faltaría tener el don del humanismo del siglo XIX, el está muy adelantado… Yo no se si fue bien elegido o no, pero la impresión que yo tengo es que él tiene una mentalidad excelente para ser un buen secretario de Hacienda, casi lo propongo, pero no de una institución como la nuestra cuya principal función es la de otorgar servicios de salud.
Entonces, se requiere otro tipo de dirección, o él mismo, pero que pensara de manera distinta, que se fijara en la gente que estamos atendiendo, que se fijara que estamos atendiendo a la gente pobre que busca ayuda, y no que se fijara en cómo está repercutiendo esto en las finanzas del Estado, y que valorara todo con respecto al PIB. No, aquí se requiere valorarlo con respecto a la necesidad de la gente, que es lo que requerimos, a la mejor estoy pidiendo a la Madre Teresa de Calcuta, pero algo parecido, que realmente quieran, sientan, valoren a quienes están atendiendo.

EL CAOS

El 17 de diciembre último, Imagen Médica tuvo acceso al HGZT a invitación del secretario general de la Sección V del SNTSS. El objetivo del recorrido del sindicato, junto con las autoridades del IMSS, era el de afinar los últimos “detalles” y “definir” las áreas y el número de trabajadores con los que se abriría el hospital el 5 de enero del año que corre.
El sindicato pedía entonces 900 plazas para abrir “a medias” el hospital, pero las autoridades del IMSS ofrecían menos de 600. Hasta el momento, y según Bulmaro Guerrero, sindicato e instituto ya llegaron a un acuerdo: el hospital se abrirá con 90 camas y 630 plazas.
Paradójicamente no hay fecha definida para la apertura, “no hay plazo mortal”, no urge, pues.
El nuevo problema es que “no hay médicos especialistas en el país”, por lo que ahora se “espera con ansia el 28 de febrero”, fecha en la que “una camada de especialistas” terminará su residencia.
Bulmaro Cárdenas hace un angustioso llamado: “el IMSS solicita para contratación urgente médicos familiares, internistas, urgenciólogos, radiólogos, urólogos y pediatras, entre otros, en calidad de ‘urgente'”.
“Si las nuevas camadas no se contratan en el IMSS, esto será un caos”, advierte.
Lo que sí es un hecho, es que para cuando se abra el HGZT, se dejará funcionar un tiempo “prudente”, lo suficiente para planear una “magna inauguración” a la que acudirán las cabezas del sector salud encabezadas por el presidente. Una más de las pantomimas del foxismo: la “inauguración” de un hospital mocho.

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